El "gran desliz" de Beatriz

¡Basta con el bullying a la Primera Dama! No querramos dar la impresión de que somos los más expertos en cultura y literatura cuando tenemos a Google bien accesibles. Lee la columna de Dennis Pérez

El "gran desliz" de Beatriz

Escribo estas líneas un poco sorprendida por el nuevo “caos” que se ha creado en los medios tras la identificación incorrecta de un autor por parte de la Primera Dama, Beatriz Rosselló.

Cuando ese desliz ocurrió yo estaba trabajando y me enteré tarde de lo que había pasado. Sin embargo, la inmediatez de las redes ya me daban un atisbo de lo que había ocurrido. La Primera Dama había cometido un error y la gente en redes y en los medios se estaba encargando de comenzar el bullying parade que nunca falla.

No niego que esos errores dan risa a veces. Yo hasta me saqué un “eaaah”, y suspiré cuando lo enmendó, pero en este caso me parece un asunto sacado de proporción. He leído a gente en las redes hablar de la “gran preocupación” que su desliz le ha causado, del “mensaje horroroso” que envía su desconocimiento literario, de que en la alegada falta de cultura está en inicio de todos los males, de que habrá que ver si ha leído o entiende autores rusos, chinos, tibetanos… ¡Yizus!

Con el permiso de todos, creo que están exagerando y que lo hacen a propósito. Leyendo los venenos en su contra por un desliz de esta naturaleza realmente me hace pensar que la querían ver resbalar. Llegó el momento. Y se lo gozaron.

Estamos viviendo uno de los peores momentos de nuestros tiempos recientes, luego de un huracán que nos partió por el medio y que aún nos mantiene día a día luchando con una cotidianidad a la que no estábamos acostumbrados, que cansa, que agobia. Y en esa entrevista había una Primera Dama hablando de los esfuerzos que realiza para recaudar fondos y para repartir suministros a través de toda la isla. Primera Dama que, de paso, anda dando su mejor cara en un momento en que sabemos que debe estar muerta de cansancio porque está a punto de dar a luz.

Me parece que a nadie que haya perdido el techo de su casa, o que le falte la luz, o que le falte comida, le hace una diferencia quién escribió “Cien Años de Soledad”, sino quién le lleve ayuda. Ese pequeñito detalle todos han olvidado mencionarlo, porque lastimosamente en un nuestra sociedad está mejor cotizada la burla que la
solidaridad.

Y eso lleva a otra triste realidad en Puerto Rico: las Primeras Damas hacen noticia solo cuando se equivocan.

Las críticas son siempre bienvenidas y, después de unos añitos que ella lleva en política junto a su esposo, dudo que tenga el cuero tan finito para no haber escuchado alguna de ellas. Y después de tanto meme, de alguno se habrá reído ella misma.

Mi punto es el grado de hipocresía que tienen algunos y el alto grado de soberbia intelectual que tienen otros. En el mundo de Google ahora todos somos brillantes.
Ahora toooodo el mundo escribió toooodas sus monografías en college y jamás se leyeron un compendio. Y todos los críticos y burlones, de seguro, han repartido ayudas a los damnificados. ¡Sí, Pepe!