Necesidad versus gansería

Por años hemos estado acostumbrados que el Gobierno “me tiene que resolver”

Necesidad versus gansería

No tengo los elementos para poner en duda cualquier tipo de reclamo de que no ha llegado ayuda a tal o cual lugar tras el paso del Huracán María. Sin embargo, hay que tratar de ser justos en el análisis. Por años hemos estado acostumbrados que el Gobierno “me tiene que resolver”. Creo que hoy persiste esa costumbre en mucha gente. No estoy indicando que sea la mayoría, pero sí son miles y miles.

Voy a exponer lo vivido por mí como un ejemplo. Hace una semana, junto a un grupo de amistades, y a distintas empresas privadas, pudimos llevar dos camiones de provisiones al municipio de Jayuya, específicamente para el refugio y una égida. Mientras descargábamos, hubo quejas de personas que llegaron allí, que no eran refugiados, ni ancianos, para indicarnos que el alcalde no estaba brindando ayuda al pueblo, específicamente agua para tomar, aunque estaban llegando cargamentos al pueblo.

Tuve la oportunidad de dialogar con un ayudante del alcalde y me indicó que había sectores donde llegó el agua de la Autoridad de Acueductos y Alcantarillados (AAA) y que a esos lugares, obviamente, no les estaban entregando agua, que la que estaban recibiendo era para llevar a lugares que no tenían. Como cuestión de hecho, al llegar al pueblo, vi un lugar en el que había una pluma de agua y varios ciudadanos llenando sus galones, ¡gratis!.

En pueblo pequeño todo el mundo se conoce. Mi pregunta: ¿no tiene nadie un conocido o familiar en el lugar donde hay agua que le permita llenar tres o cuatro galones para consumo? Pudieron llegar donde mí para darme la queja, pero no podían ir dos minutos más adelante a llenar los galones al lugar donde estaba la pluma. Aunque puedan, ¡no!, porque el alcalde tiene que resolver. ¡Contra, pongamos de nuestra parte también!

En otro pueblo se quejaban los ciudadanos que en uno de sus barrios el alcalde ni se había aparecido con provisiones. Al alcalde lo pelaban en un programa radial. ¿Cuál era la realidad? Dos veces habían visitado el barrio con provisiones. Por esas experiencias tomo con mucha cautela las denuncias.

No hay duda que las ayudas no han fluido con la rapidez que queremos o necesitamos. No obstante ¿se ha puesto a analizar usted lo que realmente ha ocurrido en la isla o cree que su pueblo es el más afectado de todos y por tanto debe haber una exclusiva operación de rescate hora tras hora en su alrededor? Definitivamente el gobierno central ha tenido sus traspiés, pero ¿espera usted que todo corra como un reloj suizo? Sería lo ideal, pero la logística de poner a correr decenas de miles de personas simultáneamente es sumamente complicada. Si usted tiene la capacidad de lograrlo sin fallas, tírese al medio en lugar de desperdiciar el tiempo en redes, todo el día, criticando.

He escuchado al Secretario de Asuntos Públicos, Ramón Rosario, decir que nos impactó un huracán categoría 5, y al Director de la Autoridad de Puertos, Lcdo. Omar Marrero, decir que la isla fue impactada por dos huracanes categoría 5, en referencia a los fenómenos Irma y María. El exagerar las cosas, para justificar lo que sale mal, es lo que puede provocar que el pueblo luego no les crea otras cosas. La ciudadanía no es tonta y sabe que Irma no nos impactó como categoría 5, solo fue de tormenta tropical. En el caso de María fue categoría 4. Eso no quiere decir que la cosa no es seria, al contrario.

Al que aún crea que somos el ombligo del mundo, sepa que no lo somos. El huracán Harvey llegó a Texas el 25 de agosto como uno categoría 4, salió al Golfo de México y volvió a tocar tierra por Luisiana el 30 de agosto. El 6 de septiembre el Huracán Irma hizo de las suyas como categoría 5 en las Islas Vírgenes estadounidenses y como tormenta tropical en nuestra isla, para luego entrar al estado de la Florida el 11 de septiembre como categoría 4, cruzando el estado hacia el norte como una potente tormenta. Nueve días más tarde el Huracán María parte nuevamente a las Islas Vírgenes estadounidenses, y entonces nos toca a nosotros en Puerto Rico como categoría 4 el 20 de septiembre.

Estamos hablando del impacto de tres poderosos huracanes en 4 puntos distintos de Estados Unidos, y en menos de dos meses. ¿Sabe el personal que tiene que atender estas largas emergencias en Texas, Florida, Islas Vírgenes estadounidenses y Puerto Rico? ¿Y pretende que todo corra sin falla? Recuerde son seres humanos, como usted, los que atienden todo esto.

Este escrito no es para justificar lo que sale mal o la tardanza, más bien es para poner en contexto que no somos los únicos que necesitamos y que por más que deseemos, es poco probable que las cosas nos lleguen servidas. Si tiene dos buenas manos, dos buenas piernas, y está gordito y colora’o, sepa que hay quienes no tienen esas condiciones y necesitan la ayuda más que usted, así que eso de que las ayudas tienen que ser para todos por igual, no coincido. Muévase, ayude y no pretenda que el alcalde, FEMA o el gobernador le sirva la mesa como si fueran sus sirvientes. Este escrito no es para los que realmente necesita ayuda, es para los que creen que la necesitan, teniendo cuerpo y salud para sostenerse por sí mismo. ¡Sabe Dios cuántos necesitados se ven realmente afectados por los gansos que ocupan tiempo y recursos del gobierno, teniendo!