Que todo sea prioridad

Lea la opinión de Rafael Lenín López

Por Rafael Lenín López

Ha pasado una semana desde el azote del Huracán María a Puerto Rico, el más devastador desde 1928.  Ocurrió lo que se advirtió, la destrucción es general y el país está paralizado.  El Gobierno reaccionó y el país se tiró a la calle a cooperar. Sin embargo, una semana después del golpe parecería ser que no hay control del caos, las decisiones fundamentales han tardado en tomarse, no se están atendiendo muchas necesidades de los menos afectados y la ayuda a los damnificados no es lo visible que la ciudadanía espera.

Hay mucha gente necesitada, sin hogar y con las necesidades más básicas.   El otro segmento de la población general vive con la falta de los servicios que colapsaron, con acceso limitado a alimentos y los suministros. Así se divide el país.  El Gobierno ha insistido que están atendiendo las prioridades,  siendo estas: las situaciones humanas más críticas, la distribución del combustible y energizar áreas susceptibles. El otro Puerto Rico ha mirado esa labor con solidaridad y paciencia. Sin embargo, el clamor ya es a que el Gobierno ponga todo en prioridad ante las consecuencias terribles que puede tener el postergar decisiones sobre los asuntos que parezcan menos importantes.

Sobre el tema de la distribución del diesel, el presidente de MIDA urgía el martes al Gobierno a crear un sistema que le de prioridad a los transportistas relacionados a la industria de los alimentos. Esa parecía ser una idea que debió considerarse desde mucho antes.     Por otro lado, funcionarios de alto nivel recomendaban ayer al Gobernador que fortaleciera el toque de queda en lo que se normaliza la calle.  Los alcaldes reclamaban ayer al mismo tiempo que FEMA tumbara la burocracia que está imposibilitando la ayuda inmediata.  

La crisis en el sistema de telecomunicaciones mantiene a la población incomunicada y ello provoca un aumento gradual en los niveles de ansiedad.  Se había prometido un restablecimiento en la telefonía móvil en 72 horas y ayer se anunció que eso tardaría mas.  Ciudadanos reclaman atención en servicios más livianos como el recogido de la basura, lo que podría desembocar en enfermedades.   

La gente tiene que recibir más información sobre los planes para el restablecimiento del servicio eléctrico y ver que la ayuda está llegando a donde tiene que llegar. Hay la impresión que la crisis se está atendiendo de manera muy centralizada, lo que evita que se cumpla con los objetivos de los planes trazados.

Es decir, es tiempo de que las prioridades sean todas, porque sino se prolongará la fase de emergencia que ha proclamado el Gobierno. 

Ayer, el Gobernador pareció comprender el problema e hizo más visible las gestiones del Gobierno, más allá de las comunicaciones -muy efectivas- desde el Comando Central habilitado. La Primera Dama, Beatriz Rosselló, comenzó a mostrar los suministros que se han recibido del sector privado y cómo se están canalizando.   Los federales tienen que hacer lo mismo para así calmar la población que camina diariamente en el desasosiego que produce la escena de las largas filas para buscar gasolina, diesel, comida y dinero en efectivo. 

Hay que priorizarlo todo antes que se compliquen más las cosas. Unidos nos levantaremos, hay ánimo para ello y cualquier cosa que desaliente eso debe ser sacada del medio.

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