Cómo negociar efectivamente

A veces los contratos o acuerdos son difíciles y arriesgados... Marta Michelle Colón te ofrece unos "tips" para sacar adelante una negociación

Cómo negociar efectivamente

En nuestra vida profesional y personal casi todo —por evitar los absolutos— requiere una negociación. Algunas negociaciones son más sencillas, otras más complejas, y requieren mayor inversión emocional, física, social, o económica.

Para asegurar éxito al negociar, es importante determinar cómo hacerlo, cuándo llevarlo a cabo, conocer con quién se estará lidiando y la razón principal para llevar a cabo la negociación. Este último parece obvio, sin embargo, en ocasiones durante la negociación o peor aún, al final de la
misma, nos damos cuenta de que perdimos claridad de lo que en realidad buscábamos. ¿Sugerencias sencillas para asegurar una negociación efectiva?

Clarificar las metas – cuál es el problema que quiero resolver o lo que requiero obtener.

Investigar tres escenarios – el mejor, el peor y el que requiere que ambas partes cedan para llegar a un acuerdo. De esta manera reconocemos claramente todas las posibilidades y sabemos en cuan anclarnos.

Practicar la empatía – tendemos a pensar que nuestros asuntos son lo más importante, sin embargo, para otros —por sus situaciones o estilos de vida— nuestras necesidades son prioridad Z. No podemos pretender que otros piensen como nosotros o tratar de cambiarlos; lo que si podemos es intentar entenderlos mejor.

Conocer la otra parte – qué le gusta, disgusta, cómo piensa y toma decisiones. Esto asegura productividad y eficiencia al negociar.

Sentir comodidad con el silencio – cuando negociamos no necesitan existir palabras todo el tiempo. El silencio nos permite pensar, analizar, enfocarnos.

Escuchar – el 80% de nosotros no somos buenos escuchando. Pensar en lo que responderemos mientras nos hablan o simplemente hablamos sin respirar. Escuchar nos da perspectiva y sensatez.

Hacer preguntas – el conocimiento es clave, sobre todo si queremos obtener nuestra meta de forma intacta.

Asegura el cierre –parece obvio, sin embargo, la mayoría de las negociaciones quedan en nada, pues no validamos lo negociado y actuamos para hacerlo realidad.

Negociar efectivamente solo requiere de destrezas que todos tenemos y que podemos poner en práctica cada vez que nos interese hacerlo. Siempre teniendo en mente que, en ocasiones, para ganar, hay que perder, y nunca lo debemos perder de perspectiva.