Despacito turismo

Lea la opinión de Alex Delgado

Despacito turismo

Lo que toca el Gobierno lo convierte en… controversia. Ese es el caso del fenómeno musical “Despacito”, que interpretan Luis Fonsi y Daddy Yankee. Todo lo relacionado con esta canción era positivo. Solo bastó que el Gobierno interviniera con el éxito de dicha canción y ¡boom! La controversia no se hizo esperar. La Compañía de Turismo anunció la utilización de la canción para una campaña promocional de la isla solo con Luis Fonsi, echando a un lado a Daddy Yankee.

Si uno escucha una razón justificada, podría entenderlo, pero, cuando el Gobierno comienza a brindar información falsa, pues entonces uno ve que realmente la situación raya hasta en el menosprecio a uno de los más queridos de esta tierra. Me refiero a las expresiones del director de la Compañía de Turismo, José Izquierdo, quien argumentó que la razón por la cual el reguetonero no estuvo en la propuesta fue porque no llegaron a un acuerdo económico, lo que fue desmentido por el abogado de Yankee, el Lcdo. Edwin Prado. Tras la aclaración de este, hasta el momento Turismo ha guardado silencio.

El pasado viernes tuve la oportunidad de dialogar con Prado en NotiUno 630 y pude ver las comunicaciones escritas entre él y la agencia gubernamental. El lunes 15 de mayo de este año, el abogado le escribe a Izquierdo: “Fue un placer conocerlo el pasado sábado. Me gustaría saber su disponibilidad a partir del jueves 18 de mayo para coordinar una reunión y discutir la posibilidad de utilizar el hit mundial ‘Despacito’ en la próxima campaña de Turismo”. El mismo día responde el director: “Saludos, Edwin. El placer fue mío. Incluyo en este thread a nuestra CMO, Carla Campos, para auscultar las posibilidades”.

Minutos más tarde, Campos responde: “Quedo a su orden para evaluar la propuesta. ¿Tiene una propuesta específica para estos fines?”. Con estas contestaciones se hace evidente que Turismo no tenía en mente usar la canción para una campaña y que la idea provino del equipo de Daddy Yankee. El 22 de mayo, Prado da seguimiento con este mensaje: “Por favor, déjeme saber cuándo será posible la conferencia telefónica o reunión. En espera de su pronta respuesta”. Se coordinó la conferencia telefónica para el 7 de junio, pero luego fue cancelada por Turismo y, según Prado, no volvieron a llamarlo. Lo próximo fue enterarse por terceros que la campaña que ellos idearon Turismo la realizaría, pero sacando a Yankee del proyecto. Luego de las expresiones de Prado, quien aclaró que solo deseaba corregir la información incorrecta que brindó Izquierdo, Turismo entonces llamó al cantante urbano para ofrecerle una especie de premio de consolación con una participación mínima en redes sociales. Definitivamente, fue una falta de respeto a una figura como él, y su posición de rechazarla es totalmente entendible. Estoy seguro de que, por más patriota que pueda ser usted, habría hecho lo mismo.

Probablemente, usted veesto como una controversia inocua, pero no es el punto de este escrito. Es destacar cómo el Gobierno en muchas ocasiones no tiene la capacidad de manejar apropiadamente algo tan sencillo y positivo, y, al tocarlo, logra una controversia por su mal manejo. Hay quien indica que alguien en el equipo de Fonsi ejerció presión para que la exposición en la campaña fuera solo para dicho artista, aunque no me consta. No obstante, quien tiene la última palabra es, en este caso, Turismo. ¿Tenía necesidad Izquierdo de decir algo que no era cierto cuando dijo que fue por desacuerdos económico? Esta administración se autoproclama como la de “credibilidad”. Sin embargo, la acción del director de Turismo, lamentablemente, va contra ese mensaje.

No hay duda de que el cantante de música urbana se lleva por la clásica milla al cantante pop en cuanto a seguidores a nivel mundial en las redes sociales. Daddy Yankee cuenta con casi 58 millones, mientras que Fonsi tiene 27. Sin embargo, eso no resta o impone méritos a uno sobre el otro porque hablamos de dos figuras queridas e importantes para la isla. El punto es que los dos debieron estar porque el crédito del éxito es de ambos y el impacto habría sido mayor.

Como les digo, el mensaje de esta columna es destacar la alta probabilidad de que algo positivo que ha sido tocado por el Gobierno se convierta en controversia y cause malestar por un manejo inapropiado y con información incorrecta.