Carta a una superheroína llamada Julia

Jerohim Ortiz Menchaca pide a Julia Keleher que renuncie debido a su mediocre desempeño en Educación

Carta a una superheroína llamada Julia

Julia:

Los puertorriqueños jamás pensamos que, en medio de esta crisis espeluznante que vivimos, el gobernador traería directamente desde Estados Unidos una superheroína como usted: asesora de reestructuración de la Aafaf, secretaria de educación, miembro de al menos una decena de juntas, profesora universitaria, handy woman y, ahora, también directora escolar no de una, sino de tres escuelas.

Los puertorriqueños quedamos cada vez más patidifusos al conocer de sus hazañas. Nuestra lógica es sencilla: dividimos la cantidad de horas que tiene el día por la cantidad de funciones que se ha echado encima. Al hacer este simple ejercicio aritmético llegamos a la conclusión de que en una o varias de ellas tiene que estar realizando un trabajo mediocre.

En Puerto Rico tenemos un adagio muy sabio que resume su situación: “Quien mucho abarca poco aprieta”. Y es que sabemos que es humanamente imposible ponerse todos los sombreros que le han asignado sin que se le caigan al piso.

Sabemos que la razón por la que hacen esto es para intentar justificar de forma burda el sueldazo de 250,000 dólares que le pagamos. Lamentablemente para usted temo que los puertorriqueños seguimos pensando igual.

Se supone que usted reestructure el Departamento de Educación. Para hacerlo cerró, en contra de toda la comunidad escolar, 180 escuelas. Nos parece inverosímil que a estas alturas no haya podido producir el listado oficial de las escuelas que clausuró. Ni hablar del listado de escuelas que son candidatas a cerrar el año que viene.

Los padres de los niños que pertenecen al programa de Educación Especial han reclamado que no se les informó adecuadamente cuáles serían las escuelas receptoras. También han denunciado que en muchas de ellas no han sido nombrados los asistentes que víabilizan la enseñanza de sus niños.

Por otra parte, mientras publica en las redes sociales a forma de queja las estadísticas sobre las ausencias de los maestros, estos denuncian que no ha resuelto el histórico problema con los sistemas de ponche ni la escasez de ponchadores que existen en las escuelas.

No intento hacer un listado de sus fracasos administrativos. Sabemos que existen muchísimos otros problemas dentro del sistema que requieren tiempo para solucionarse. El asunto es que en los más elementales ha fracasado, hasta el momento, igual que sus antecesores que cobraban una fracción de su sueldo.

Contrario a lo que muchos quizás le hayan dicho, Julia, los boricuas no somos imbéciles. Sabemos que nadie pinta genuinamente una escuela montada en tacas y con el atuendo que llevaba a menos que lo haya hecho como parte de un esfuerzo de propaganda. También sabemos que ese no es su trabajo. No es para eso que le pagamos. No la queremos ver pintando.

Aplaudimos que se estudien nuevos modelos educativos a través de planes pilotos. Todos(as) reconocemos que lo necesitamos con urgencia.

No obstante, sabemos que no es posible que usted dirija directamente tres planteles y que, aún cuando utilizara sus poder heróicos para hacerlo, esas escuelas no serán modelos fidedignos.

En ellas jamás faltará tiza, papel de baño, pizarras, trabajadores sociales, conserjes ni existirá ningún tipo de escasez. Los planteles que usted dirija serán ejemplares. Alejados completamente de la realidad que viven nuestros maestros(as) y directores(as) en la mayoría de los centros educativos del país.

En fin, Julia, los puertorriqueños estamos hartos de los ejercicios burdos de propaganda. Los conocemos. No funcionan. Las más de las veces nos burlamos de ellos porque sabemos lo que hay detrás.

En siete meses ha fallado en todo lo que realmente esperamos de usted. La mayor parte de su gestión, o al menos la que nos ha mostrado, no ayuda en nada a terminar con el analfabetismo funcional rampante que existe en nuestra sociedad ni con la deserción escolar ni con las pobres destrezas que exhiben nuestros niños para analizar críticamente, multiplicar, dividir, sumar y restar y conocer de dónde vienen y hacia dónde van.

En conclusión, si estos meses han sido adelanto de lo que será su gestión ahórrenos dinero y amargura. Renuncie. No la necesitamos, súper Julia.

 

 

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