¿Por qué Insistimos en querer saber de los demás?

En el ambiente laboral, este tipo de conducta impacta significativamente la cultura organizacional, la comunicación interna y externa, el servicio y los ingresos.

¿Por qué Insistimos en querer saber de los demás?

Conocer con exactitud qué hacen, tienen y piensan los demás. Una conducta encomiable si nuestra intención de conocer a otros fuera para establecer mejores relaciones o acciones para un bien común. Sin embargo, cada vez más existe el deseo de saber por saber, sin un propósito positivo, y olvidando que esta conducta nos limita en los ámbitos personal, social y profesional.

En los padres divorciados, en ocasiones observo de primera mano cómo algunos hacen a sus hijos víctimas de preguntas e inquisiciones sobre los bienes, estilos de vida y planes de la otra parte. Entre “amigos” observo cómo aquellos que deciden vivir una vida discreta son vistos como “secretivos” y con “agendas escondidas” cuando en realidad lo único que aspiran es a una vida simple y feliz.

En el ambiente laboral, este tipo de conducta impacta significativamente la cultura organizacional, la comunicación interna y externa, el servicio y los ingresos. ¿Qué podemos hacer?

  1. Ocuparnos de adherirnos a lo que nos compete, y, si vamos a comentar, indagar o actuar sobre otros, que sea solo para sumar, nunca para restar.
  2. Analizar cómo podemos mejorar y poner todas nuestras capacidades en buen uso. Averiguar de los demás qué hacen o dejan de hacer bajo ninguna circunstancia es la forma más eficaz de manejar nuestro tiempo.
  3. Vivir y trabajar con intención. Necesitamos darle valor a lo que hacemos y lo que representamos.
  4. Reconocer que cada uno de nosotros tiene la posibilidad de crear gran impacto —inspirar, motivar, enseñar, ayudar— y, si no lo hacemos, perdemos grandes oportunidades.
  5. Ser auténticos, sintiéndonos cómodos en nuestra propia piel, sin pretensiones de algo o alguien que no somos.
  6. Crear ambientes de confianza. Querer saber lo que no nos compete crea suspicacia y desconfianza, impactando negativamente relaciones y cómo los demás nos perciben.

Para lograr ambientes positivos, necesitamos autoevaluarnos y asegurar mantenernos enfocados en conductas que añaden valor, inspiran, motivan y crean resultados positivos.