¿Libreasocianistas colonialistas?

Lea la columna de Alex Delgado.

¿Libreasocianistas colonialistas?

“El Partido Popular en varias ocasiones ha tenido Cámara, Senado y gobernación, y no ha hecho nada. Entonces, cuando el PNP gana, ellos se mueven, y los populares, algunos populares, no quieren que pase nada. Yo no tengo miedo a un proceso… Yo quiero una asociación con soberanía. El que quiera estar bajo la soberanía americana que vote por la estadidad, que tenga dos senadores y cinco representantes”, dijo Marco Antonio Rigau el pasado 26 de enero de 2017 en Jugando pelota dura (Sistema TV).

Para ser más específico, del 2001 al 2004 y del 2013 al 2016 fueron los dos momentos recientes que el PPD ha tenido control total del gobierno. Incluso, en el último cuatrienio hubo un compromiso popular de mover el tema del estatus y no pasó nada. Por eso nadie debe tener duda de que, mientras esa colectividad gobierne, seguiremos en el limbo, sometidos al coloniaje del Gobierno estadounidense.

La semana pasada, el gobernador Ricardo Rosselló firmó la ley que mandata un plebiscito el próximo 11 de junio. Los populares que creen que el Estado Libre Asociado (ELA) colonial debe ser una opción para “resolver” el estatus y anunciaron que no favorecen la consulta. Eso no es sorpresa. La sorpresa es que los populares que muelen vidrio con el pecho defendiendo la libre asociación también se oponen a la consulta, que incluye su fórmula, porque no incluye el ELA colonial.

La papeleta contendrá la estadidad en una columna y en la otra columna estarán las otras dos fórmulas descolonizadoras: la libre asociación y la independencia. Estadidad solo hay una: a la que se han mudado cientos de miles de puertorriqueños, con sus derechos y responsabilidades.

En el caso de la libre asociación, la isla adoptaría “un estatus fuera de la cláusula territorial de la Constitución de los Estados Unidos, que reconozca la soberanía del pueblo de Puerto Rico. La libre asociación se basaría en una asociación política libre y voluntaria, cuyos términos específicos se acordarían entre Estados Unidos y Puerto Rico como naciones soberanas. Dicho acuerdo dispondría el alcance de los poderes jurisdiccionales que el pueblo de Puerto Rico autorice dejar en manos de Estados Unidos y retendría los restantes poderes o autoridades jurisdiccionales. Bajo esta opción, la ciudadanía americana estaría sujeta a negociación con el Gobierno de los Estados Unidos.

Por su parte, con la independencia el Gobierno de Estados Unidos reconocería “la soberanía nacional de Puerto Rico como una nación totalmente independiente y que el Congreso federal promulgue la legislación necesaria para iniciar la negociación y la transición hacia la nación independiente de Puerto Rico. Mi voto por la independencia representa, además, mi reclamo de los derechos, deberes, poderes y prerrogativas de las repúblicas independientes y democráticas; mi apoyo a la ciudadanía puertorriqueña, y a un ‘tratado de amistad y cooperación’ entre Puerto Rico y los Estados Unidos con posterioridad al proceso de transición”.

Los estadistas están claros, al igual que los independentistas, que participarán en el proceso. Sin embargo, los estadolibristas “soberanistas”, “libreasocianistas” —o como deseen llamarse—, con su rechazo al proceso en este momento, a mi juicio, evidencian no están muy comprometidos con resolver el problema del estatus, aunque atan gran parte de nuestros problemas a la situación colonial. Creo quedan sentimientos de apego colonial en los corazones de algunos líderes.

Ahora dicen que es que el plebiscito debe ser inclusivo, en otras palabras, ¿que debe incluir el ELA colonial? ¿En serio? Digo, inclusivo supongo no se refiere a la comunidad LGBTT ni al sector religioso o los que apoyan al cannabis, etc. La independencia está; la estadidad está, y la libre asociación está… ¿Qué falta? ¿La colonia como opción? Bueno, pues eso parecen buscar los “soberanistas”. Ellos saben que poner lo existente es aumentar la probabilidad de que se mantenga el problemático statu quo. ¿Es lo que desea en el fondo de su corazón el sector “soberanista”? ¿Todo ese discurso de acabar con la colonia ha sido un show?

La situación colonial debe resolverse ya y el cáncer no debería ser la alternativa para el que desea eliminar el problema del cáncer. Lea más en metro.pr.