Puerto Rico se envenena

Lea la columna de Alex Delgado.

Puerto Rico se envenena

¿Ha visto vertederos clandestinos o a personas zumbando basura o escombros por riscos o en la orilla de la carretera? Pues no hay mucha diferencia entre esos irresponsables (puerquitos), el Gobierno de Puerto Rico y muchos de los que dicen llamarse “ambientalistas” dentro del gobierno y organizaciones cívicas.

Hace unos días leía un informe del portal Puerto Rico Limpio en el que se hace una cronología bastante completa y detallada del problema de la basura, los vertederos, así como la dejadez de la Junta de Calidad Ambiental (JCA) y la Environmental Protection Agency (EPA), lo que lleva a una amenaza ambiental seria que atenta contra la salud del pueblo, pero que por alguna razón grupos, supuestamente ambientalistas, ignoran.

En 1994, la EPA consideró una solicitud de la Junta de Calidad Ambiental para brindarle la autoridad de permisos y ejecución de los vertederos de la isla. No obstante, en 1997, la JCA cambió, sin consultar a la EPA e incumpliendo con requisistos feredales, los reglamentos que había aprobado esta agencia federal. Con el cambio se eximió a los municipios de tener garantía financiera para operar correctamente los vertederos, se permitió expandir fuera de los límites originales los tamaños de los vertederos y se eximió del recogido de lixiviados (el agüita apestosa que derrama el camión de basura frente a su casa). La EPA no se percató de esos cambios hasta el 2005.

Precisamente, desde ese año, la EPA ha sometido evaluaciones que indican: “Muchos vertederos en operación en Puerto Rico han estado en un estado de incumplimiento significativo de la normativa que gobierna los vertederos […] y se consideran vertederos abiertos que representan un riesgo permanente para la salud humana y el medioambiente. La Autoridad de Desperdicios Sólidos (ADS) y la Junta de Calidad Ambiental (JCA) no han sido eficaces en la corrección de este incumplimiento”. Igual ocurrió en 2006 y 2008.

En 2010, 2011, 2012, 2013 y 2014 indican: “Muchos de los vertederos de Puerto Rico ya han llegado o están llegando al límite de su capacidad y pueden presentar una amenaza inminente y sustancial para la salud humana y el medioambiente”. ¿Qué hemos hecho? Enterrar más y más basura.

Según el informe, la Región 2 de la EPA (con jurisdicción sobre Puerto Rico) ejerció alguna presión sobre la JCA hasta que entró Judith Enck. En 2011, en la evaluación federal se tiene como opción quitarle la autoridad o la aprobación del programa de la JCA y encargarse la propia EPA de hacer cumplir. Pero luego, en la evaluación del 2012 parece descartarse esa opción y se habla de seguir delegando en la agencia local que no cumple, pero pidiéndole nuevamente que lo haga, que cumpla. Finalmente, en 2014, la EPA descubre América: la JCA sigue sin cumplir.

La actual administradora de la EPA en la Región 2, Judith Enck, ha tomado la cosa muy livianamente, según la información. “Los documentos sugieren que Enck tomó una decisión política de alejarse de la JCA, a pesar de la evidencia que mostraba décadas de ilegalidad y caos, y la reiterada falta de cumplimiento de las normas mínimas. Y esta actitud de no intervención hacia la JCA se ha agravado sustancialmente gracias a la ineficacia de las medidas reglamentarias que Enck decidió tomar bajo RCRA § 7003… Los documentos muestran claramente que la administradora de la Región 2, Judith Enck, es consciente de la profundidad y la magnitud de la crisis, así como de la amenaza que representa para la salud humana y el medioambiente, y ha decidido no utilizar la autoridad legal conferida a la EPA para proteger a las comunidades más vulnerables en Puerto Rico”, reza el documentado informe de Puerto Rico Limpio.

Diez años llevan la EPA y la JCA jugando de un lado a otro mientras los vertederos siguen contaminando la tierra, los cuerpos de agua, el ambiente. ¿Cabe en su cabeza pensar que la JCA no pueda, en 10 años, presentar y ejecutar un reglamento; y que la EPA tampoco pueda hacer algo en ese período? Son cómplices en ese aspecto.

 

¡Ahhhhh! Pero ahí no protesta nadie, ahí no alborota mucho el Sierra Club, los arecibeños o manifestantes que se oponen a una planta waste to energy, y que saben que el vertedero de ese municipio envenena el Caño Tiburones. Son organizaciones hipócritas en la supuesta lucha de defender el ambiente.

 

En el prólogo del informe, el Dr. Michael K. Dorsey, un erudito en el tema ambiental, destaca las contradicciones de la EPA en una comunicación a un congresista. En primera instancia dice la EPA: “Durante muchos años, la EPA ha trabajado para mejorar la gestión de los residuos sólidos en Puerto Rico”. Luego dice: “los vertederos en Puerto Rico no han sido siempre cerrados de acuerdo con las mínimas regulaciones federales y estatales”.

 

“Estas declaraciones de tono elevado de que se está realizando la supervisión adecuada son incongruentes con la admisión de la abrogación de los deberes más básicos por parte de la EPA, y esto debería ser motivo de grave preocupación al más alto nivel. Tales declaraciones contradictorias plantean serias dudas sobre la capacidad de liderazgo y de la supervisión de la gestión de la EPA, y muy bien pueden indicar que ha habido una negligencia criminal.”, dice Dorsey.

 

Puerto Rico se envenena y lo insólito es que ocurre con la indiferencia de la JCA y la EPA. Cuando comparo a los que lanzan basura en lugares prohibidos con el gobierno y “ambientalistas” en diversos sectores me refiero que el silencio con este problema y la combatividad que ejercen a soluciones reales y seguras los hace a todos cómplices del envenenamiento de nuestra tierra.