Columna de Marta Michelle Colón: La fórmula mágica para ser exitoso

Por suerte todos somos diferentes – aun así, hay unas actitudes y cualidades que son comunes para ser exitoso. Para lograrlas, se requiere esfuerzo, talento, habilidades, tolerancia, y hasta vulnerabilidad – sin embargo, los resultados son tan positivos a nivel individual y profesional, que vale la pena ponerlas en práctica. Parte de la fórmula es:

1. Disfrutar el éxito junto a otros:

Celebrar el éxito como equipo y organización es justo y necesario – la habilidad de trabajar junto a otros, guardar el ego en la gaveta y saber hacer sacrificios individuales cuando sea necesario para asegurar el éxito de equipo, es esencial.

2. Crear alternativas:

La mayoría de nosotros estamos habituados a escoger entre posibilidad A o posibilidad B. Pocas veces miramos A, B y reconocemos que como ninguna nos satisface completamente, crearemos la alternativa C. Miremos posibilidades alternas, vamos a crearlas y hacerlas disponibles.

3. Hacer que la voz en nuestra cabeza, se escuche más alta que las voces externas:

Otras personas tienden a dudarnos, a criticar, juzgar, asumir y especular. Cuando escuchamos nuestra propia voz, miramos las opiniones de otros como un pedazo de información y dilucidamos cuál vale la pena tomar en consideración. ¿Porqué? – Siempre debemos creer en nuestras ideas, habilidades, talento, esfuerzo, y principios – en nosotros.

4. Adquirir nuevas destrezas:

El éxito nos requiere observar, escuchar, comunicar y actuar – por eso el aprendizaje de nuevas destrezas nos sirve de plataforma para lograrlo. Es importante mirarnos al espejo, reconocer nuestras oportunidades y determinar un plan para obtener mayor conocimiento – siempre aspirando a ser mejores.

5. Ser “fan” de otra gente exitosa:

Admirar, reconocer, sentir emoción positiva por las personas exitosas es clave del para el éxito. Necesitamos reconocer que el bizcocho es lo suficientemente grande para saber que hay oportunidades para todos – y que incluso, tenemos la capacidad de hacer más bizcochos, para asegurar mayores oportunidades de éxito.