Columna de Mariliana Torres: Denunciar la corrupción es una buena noticia

Por Mariliana Torres

La prensa está ocupada porque está escribiendo e informando buenas noticias. Tiene ante sí un banquete de información debido a la corrupción política que da asco en los partidos políticos principales. De paso se llevan involucrados por los pasillos del Tribunal de Distrito Federal de San Juan a todos aquellos que se prestaron para chanchullos. Para los que se llenaron el bolsillo la política ha sido un negocio lucrativo. Sin embargo, para las decenas de personas y empleados que acompañan de sol a sol a esos políticos involucrados en oficinas, caravanas, campañas, los que velan los votos, los que reparten propaganda y se enrollaron las mangas porque creyeron en una falsa integridad es una gran decepción.

Por los pasillos de la inmensa estructura de mármol de San Juan se escucha decir casi inaudible: “Así es la política”. Si es así, entonces nunca tendremos políticos decentes. Me niego a aceptar esa percepción pública porque he conocido políticos que realmente han trabajado bien por sus constituyentes. Muchos de ellos optaron por salir corriendo de las frías paredes de mármol cuando se dieron cuenta de que “o te involucras o no estás en el grupo”. Otros han sido duros de roer y se han quedado a pesar de las “amenazas” de que no te respaldaremos y han prevalecido, aunque le han dado la oficina más harapienta del Capitolio. Y así como han llegado altivos, así mismo los he visto caer. Uno tras otro. Qué contradictorio es el servicio público y la delincuencia política. Si supieran o se dieran cuenta los electos de que el pueblo votante espera mucho de ellos; de lo contrario, no votarían por ellos. Ahora da miedo ir a votar, porque no sabemos si esa persona que se le da la confianza actuará como se espera y más en esta coyuntura en que se encuentra el pueblo de Puerto Rico.

Los políticos detestan la cobertura que la prensa hace en tiempos de corrupción. Incluso, algunos le echan la culpa a la prensa inopinadamente. Sabemos que es a consecuencia de la turbación por la pérdida de poder. Nosotros estamos acostumbrados a ello y seguimos hacia adelante. Qué tal si el electo cumple con sus obligaciones para con el pueblo y nosotros con la responsabilidad que tenemos de informar y denunciar las injusticias. La falta del cumplimiento de las obligaciones de los políticos es lo que constituye la noticia.

No puede haber impunidad cuando se les roba el dinero a los constituyentes o se utilizan los accesos para hacerse ricos a costa del pueblo. Por eso es tan difícil la relación de los políticos con los medios de comunicación. Es miel sobre hojuelas cuando necesitan; pero, cuando los toca, radican el divorcio. Causal: la verdad. Ahora sí podemos hablar de que así es la política cuando se falla.

Históricamente, el poder político ha tratado de ocultar la verdad, pero realmente la verdad sale a relucir. Siempre hay uno que habla e invariablemente el perjudicado denuncia los atropellos.  Por eso es indispensable cuestionar a quienes nos gobiernan y escuchar a la víctima. En muchas ocasiones, los lectores y las audiencias nos recriminan que todo lo que se publica son malas noticias, pero usted se ha puesto a pensar que descubrir la verdad, denunciar con pruebas los actos de corrupción y la falta de transparencia son buenas noticias.

Cada vez que se destapa el acto de corrupción se está defendiendo el dinero del constituyente. Cada vez que se llevan ante la justicia los que se creen impunes se está haciendo buen periodismo de investigación. También veríamos más casos salir a la luz pública si el pueblo tuviera las garras para acceder a la información pública. Por eso es importante la transparencia. Se ha demostrado una y mil veces que la justicia, en la mayoría de los casos, llega pero bastante tarde. Imagínese por un momento que usted hubiera podido acceder al contrato que le dio la Cámara de Representantes, entre otras agencias, a Anaudi Hernández y sus compinches. Sin duda se hubiese destapado antes el favoritismo. Pero desde cuartos oscuros no podemos informar. Por eso denunciar cada uno de los actos de corrupción es una buena noticia.
 

Contenido Patrocinado
Loading...
Revisa el siguiente artículo