Columna de Alex Delgado: ¿Sin control Estados Unidos?

El pasado 12 de junio, cincuenta seres humanos perdieron la vida en una discoteca gay en la ciudad de Orlando. La mayoría de las víctimas fueron hermanos puertorriqueños. No había transcurrido un mes cuando nos informan de otra masacre, esta vez en Dallas, Texas. Cinco policías asesinados y cerca de otras 10 personas heridas de bala. Hasta el momento, el móvil parece ser una reacción a la muerte de dos personas negras a manos de policías blancos. Esas dos personas fueron vil y viciosamente asesinadas por esos policías.

Esto de masacres y luchas raciales en Estados Unidos parece estar comenzando a salirse de control. En Puerto Rico, la situación criminal también parece estar fuera de control respecto a los asesinatos. Sin embargo, la mayoría de las muertes violentas en la isla son provocadas por el narcotráfico y se dan entre narcotraficantes. Sí, también hay víctimas inocentes, como los dos niños que fallecieron recientemente. No obstante, todavía en la isla no tenemos noticias constantes de masacres aquí y allá, no tenemos a alguien entrando a una escuela elemental a matar niños y maestros, o a una universidad abriendo fuego contra el primero que aparezca, o en una oficina de gobierno, o en un cine, etcétera.

Estos dos incidentes recientes en Estados Unidos abren nuevamente el debate sobre el control de armas. “Cabe destacar que, cuando se nominó a la jueza puertorriqueña Sonia Sotomayor al Tribunal Supremo de Estados Unidos, el senador Ted Cruz, de Texas, en ese entonces, la emprendió en contra de Sotomayor y el presidente (Barack) Obama. Alegó que Sotomayor había sido una radical en contra de la segunda enmienda (de la Constitución) y el derecho a tener y portar armas. Cómo olvidar eso… Miren hoy lo sucedido en Dallas, TX. Ironías…”, leí de una joven en las redes sociales.

 En Estados Unidos, cualquier “pelagatos” puede obtener un arma, incluso armas de alto poder, automáticas. En el caso de Puerto Rico, la inmensa mayoría de los asesinatos se dan con armas del bajo mundo, no obtenidas mediante el riguroso proceso que tenemos.  Yo estoy totalmente de acuerdo con nuestro proceso, más no así con lo lento que es. No creo que haya justificación para que un proceso como este tarde 6, 7 u 8 meses. En Estados Unidos, cualquiera puede tener un arma en solo minutos, porque no hay control. En ese sentido, estoy de acuerdo con la persona que escribió lo antes expuesto.

Estados Unidos necesita urgentemente ser mucho más riguroso a la hora de poner armas en manos de las personas. No es prohibir o limitar el derecho, es ser más responsable. Usted puede decir que, de tantos millones de habitantes en Estados Unidos, que mueran miles por el descontrol que hay a la hora de otorgar armas es poco, sacando proporción. ¿Sacrificaría usted a un hijo suyo en nombre de la segunda enmienda? ¿Le gustaría que un familiar cercano fuera sacrificado como sacrificaron a los 50 de Pulse en nombre del derecho a poseer armas sin control? Si la contestación es que sí, pues entre usted y los asesinos de Dallas y Orlando no hay mucha diferencia… Piensan igual a la hora de mantener el descontrol de armas en la nación.

 Ahora bien, ¿cambiará esto en Estados Unidos? Lo veo difícil. El National Riffle Association gobierna, casi de forma absoluta, en este tema y les llena los bolsillos de billetes a los congresistas para que mantengan las armas sin control en Estados Unidos.
 La Segunda Enmienda de la Constitución de Estados Unidos de América indica que todo ciudadano tiene derecho a poseer y portar armas de fuego. Eso no está en cuestión. Es un derecho que existe incluso antes de la independencia de Estados Unidos y de la redacción de la propia Constitución.

 El debate se ha establecido por años sobre si ese derecho del pueblo a armarse se refiere a que sea a través de la milicia y los organismos de seguridad o si se refiere al ciudadano como individuo, como civil. Uno de los redactores de esa segunda enmienda, James Madison (cuarto presidente de Estados Unidos y considerado el padre de la Constitución), entendía que el pueblo tiene derecho a estar armado para defenderse de su propio gobierno en caso que este se extralimite, ya que, a su juicio, la milicia puede amenazar la propia libertdad de la nación.

 Viendo lo que está ocurriendo con esto de los polícias matando viciosamente a quienes se supone debe proteger, me pregunto: ¿Se estará haciendo realidad la preocupación de Madison? De todas formas, reitero, esto no se trata de coartar el derecho que brinda la segunda enmienda, más bien que Estados Unidos sea una nación responsable con sus ciudadanos a la hora de poner un arma, con la que se puede matar, en manos de asesinos, personas enfermas o cualquier otro desalmado, como Omar Mateen y Micah Xavier Johnson.