Columna de David Hernández: 60: Viviendo con más energías

"El riesgo de una decisión equivocada es preferible al terror de la indecisión"- Maimónides

Me parece que fue ayer, cuando estaba en mis treinta y pensar que llegar a los sesenta me parecía toda una eternidad. Que al llegar a esa edad estaría viejo, acabado, empobrecido de energía. Seguramente, si estás en los 30 y leyendo esto, debes estar pensando igual. Bueno, déjame compartir algo contigo, entre poco, estaré cumpliendo 60 años, y me siento mejor que nunca. ¡Revitalizado!

Déjame contarte por qué y cómo llego a sentirme así; pero antes, permíteme hacerte una pregunta: ¿Cuántas veces te has sentido que perdiste tus energías en una conversación vana, en una relación sin sentido, en una noche que te trae malos recuerdos o con personas que poco aportan, pero son excelentes restándote energía?  Todos hemos pasado por algún momento de nuestras vidas deseando no haber gastado energías en algo de poco valor.

Hace 5 años atrás, me di cuenta que perder mis energías en alguna conversación vana, con una “amistad” que demuestre poco aprecio, o sencillamente perder el tiempo en algo que tenga poco valor, es una pérdida de energía valiosa. Fue cuando me llegó la Epifanía, que los años no son lo que hace que te pongas viejo, es la energía que malgastas en conversaciones, momentos y personas que nada aportan a tu vida o no saben apreciar quién eres. Eso representa una pérdida de energía, y no importa la edad que tengas, eventualmente te pondrás viejo. Entonces; ¿Cómo conservo o me abastezco de buenas energías en mi diario vivir?

Existen dos lados a esta ecuación; puedes utilizar tus energías más sabiamente o llenarte de más energías de manera más frecuente. Yo opté por ambos, utilizar mis energías más sabiamente y el fin de semana me reabastezco y cambio de energía para estar listo la semana la siguiente.

Tenemos que aprender a comer saludablemente y no llenarse demasiado. Ocho horas de sueño y una siesta cuando el tiempo te lo permite. Cuando no, en vez de almorzar por una hora, reduce el tiempo y el restante, busca un lugar adecuado y dedícate un tiempo a meditar. El ejercicio es vital, no importa la edad, pero después de los 50 años aún más. Aprende a ser agradecido, comenzando el día con una oración de gratitud. Envuélvete en una relación significativa, dedícale tiempo a tu pareja. Eleva el intelecto, ten conversaciones inteligentes, lee más libros, escucha buena música y ve a ver más conciertos u obras de teatro. Todo lo que enriquezca el alma, hazlo, procurando que cada paso te traiga felicidad.

Claro, en ocasiones a todos nos hace falta llenar el tanque de energías y lo logramos de diversas maneras. Yo acostumbro a recargarlas los sábados, cuando comparto con buenos amigos una partida de golf, los domingos, religiosamente salgo con mi esposa a desayunar y cuando mis hijos me lo permiten, tenemos nuestras noches de cine familiar en casa. Cada una de estas actividades, aporta a la felicidad de uno y eso se traduce en más energías. Por cada paso que tomas para ser feliz, más energía llega a tu vida.

Irrelevantemente de tu edad, debes de sentarte y hacerte la siguiente pregunta; ¿cuánta energía realmente tengo? ¿En dónde malgasto mis energías? ¿Qué puedo hacer para conservar y nutrirme de más energía en mi día a día? Todos estamos conscientes de esas situaciones que nos restan energía, pero también existen otras circunstancias “invisibles que nos restan vida.

Por ejemplo, los corajes, resentimientos, la envidia, los celos, las frustraciones y los temores. Todo esto nos resta felicidad y por ende energía.

Una vez que estés en sintonía contigo mismo, que hayas creado consciencia de tu entorno, te darás cuenta de cómo indiscriminadamente estás perdiendo valiosa energía. ¿Vale la pena evaluar y sintonizarnos con nuestra energía? ¡Claro que sí! Tu energía es la fuente que te permite ser más feliz.   No es solamente lograr mayor felicidad, que definitivamente debe de estar primero en nuestra lista, pero estarás aportando a tu salud, serás más productivo, gozarás de más tiempo. Esto por mencionar algunas.

Lo más importante es que quieras tomar la iniciativa, la determinación para lograr dicho objetivo. Comparto contigo algunas ideas que podrían ayudarte a tomar esa decisión:

1)    Una lista: Luego de hacer tu ejercicio mental en donde se están agotando tus energías, escríbelas en un papel y ve tachando cada una, según lo vayas logrando.

2)    Tus energías invisibles: Haz una lista de tus temores, frustraciones y todo aquello que también te reste felicidad. Dedícate tiempo y toma el taller los primeros lunes de cada mes con Club Luciérnagas, 15 Minutos de Sanación Energética.

3)    Añade valor a tu vida: Identifica aquellos valores que traen buenas energías, que aportan a tu vida y añádelos a tu agenda de “cosas que hacer” en tu diario vivir. Míralo como una inversión de energía.

Por supuesto que los años no pasan en vano. Mi amiga de la mañana, la artritis, me recuerda cada día, que aún estoy vivo, ya no camino tan rápido, pero ahora disfruto más mis caminatas, la vista me permite ver lo que es importante, y aprendí a escuchar lo que me conviene. ¡El tiempo ah.., el tiempo! Ahora pasa más apresuradamente, pero me recuerda que este es el único momento que realmente tiene valor, el presente, es el ahora lo que realmente merece vivirse.

Mi consejo, para aquellos que aún están en sus treintas, usa tus energías sabiamente.

David Hernandez autor: El Alquimista del Espíritu
Ofrece talleres gratis vía webinar:
Club Luciérnagas

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