Columna de David Hernández: La pasión vs la creatividad

Marcus Aurelius una vez dijo: “La pérdida no es más que el cambio, y el cambio es el deleite de la naturaleza”.

Todo en la vida conllevará algún tipo de cambio, en algún momento. Entonces nos tendríamos que preguntar; ¿Por qué nos aferramos a ciertas personas, situaciones o a nuestra pasión por “algo” que no lograremos alcanzar?

Todos hemos escuchado lo que significa el estar apasionado por alguna idea y que debe de haber algún sacrificio envuelto. Si algo nos apasiona, debemos abandonar, entregar y hasta cometer alguna locura con tal de lograr el objetivo de aquello que nos apasiona. Casi todo lo que nos propongamos para alcanzar lo que nos apasiona es, hasta cierto punto, permitido, con tal de lograr ese sueño deseado.

Cuando nos aferramos a una idea que nos apasiona, es importante distinguir lo que está en juego emocionalmente. ¿Es el ego o es nuestro propósito de vida?

Una manera de distinguirlo es precisamente evaluar si lo que buscamos nos crea sufrimiento por intentar alcanzarlo.   Evalúa si lo que persigues te trae angustia, sufrimiento y hasta malos momentos, por no alcanzarlo en el momento deseado. De ser así, entonces es el ego el que se está manifestando.

El ego en ocasiones nos puede estar diciendo que para alcanzar aquello que te apasiona, tiene que haber mucho esfuerzo, sacrificio y hasta dolor haciéndonos creer que es el único camino real para lograr tu propósito de vida. Eso está lejos de la realidad y es totalmente absurdo. Si algo debemos tener claro es que el Universo es Todo Amor, y desea que sea a través del aprendizaje y el amor que logres alcanzar y dominar aquello que tu deseas en la vida.

La manera de lograr ese objetivo es despertando el susurro de Dios,   nuestra voz interior y permitir que se manifieste en nosotros la creatividad, que nos lleve por los senderos donde provoque la curiosidad por explorar, experimentar, aprender, valorizar y hasta disfrutar de aquello que hagamos.   Solo así lograremos prepararnos mejor para alcanzar nuestro propósito de vida.

Cuando estás en esa búsqueda, no podemos apresurar, adelantar lo que uno persigue, tiene que haber un proceso que nos permita lograr nuestro objetivo, es un proceso de enseñanzas y crecimiento que nos prepara para lograr   nuestro“propósito de vida.”

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Primera Charla: Alcanzando tu propósito de Vida: Vivir Apasionado o Creativo.    Regístrate Aquí

David Hernández es autor de la novela: El Alquimista del Espíritu

 

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