Puerto Rico y las elecciones de medio término en Estados Unidos

Lea aquí la columna de la portavoz del Movimiento Victoria Ciudadana y abogada

Por Rosa Seguí Cordero

29 oct, 3:00 am 2 min de lectura
Puerto Rico y las elecciones de medio término en Estados Unidos

La situación colonial de Puerto Rico, agravada por las crisis recurrentes de una economía unilateral, igualmente colonial, han obligado a muchas personas a emigrar a distintas ciudades de EUA.

Esas personas que residen allá pueden y deben votar en las elecciones, pues tienen opciones para apoyar candidaturas progresistas. Se espera que millones de puertorriqueñas y puertorriqueños voten en las elecciones de medio término que se celebrarán el próximo 3 de noviembre.

Y según el Centro de Periodismo Investigativo, de acuerdo con el Censo de 2024, hay 59 distritos congresionales donde nuestra diáspora compone el grupo más numeroso de latinas en estados como Pensilvania, Nueva Jersey, Nueva York y Ohio. Sin embargo, aunque potencialmente sobre 4 millones de boricuas pueden ejercer el voto, la participación electoral suele ser baja.

Esto debe cambiar y debemos incentivar a nuestras amistades y familiares a que ejerzan el voto para cambiar el rumbo trágico por el que Donald Trump lleva el país. En especial porque hay candidaturas que promueven programas orientados hacia mejorar la calidad de vida de la clase trabajadora, de la cual es parte nuestra gente que se ve obligada a emigrar.

Las políticas de Donald Trump contra la clase trabajadora en Puerto Rico son las mismas que lanza contra la clase trabajadora en EUA. Estas tienen como consecuencia el alza en el costo de vida, falta de acceso a servicios de salud adecuados, recortes presupuestarios, inseguridad alimentaria, falta de intervención en emergencias salubristas y negación climática y rechazo a la participación democrática de la ciudadanía.

Las políticas de Trump son servilmente acatadas por la gobernadora de Puerto Rico. Esto es así porque ambos representan los mismos intereses -sociales y económicos- de un sector minoritario al que ayudan a seguir enriqueciéndose mediante el desvío de fondos públicos a través de la privatización y la subcontratación de servicios. No importa si estas medidas afecten adversamente la calidad de vida de la mayoría. Uno de los ejemplos más dramáticos es la política energética, que paralizó proyectos de energía renovable, limpia, que hubieran mejorado la calidad de vida.

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