Al final… es la economía

Lee aquí la columna del fundador y expresidente del partido Proyecto Dignidad

Por César Vázquez

3 sept, 3:00 am 4 min de lectura
Al final… es la economía

Puerto rico enfrenta a una realidad sociológica que nos viene afectando desde el principio del siglo XX. Pudiera decir todas, pero por lo menos casi todas de nuestras familias, tienen algún miembro allende los mares, por no decir, al otro lado del charco. Alguien se embarcó, porque antes era por barco que íbamos a Estados Unidos, buscando una mejor vida, entiéndasepoder trabajar para sostenerse asimismo y ayudar a su familia. Así un grupo de puertorriqueños se fue a Hawái a trabajar en la caña. Sus descendientes hacen el peregrinaje a la tierra santa de Puerto Rico de cuando en vez. Cuando cerraron las centrales porque se acabó la caña, en los 50 y 60, medio humanidad se fue para Nueva Yol, New Jersey y Connecticut. Ahí se fueron enredados muchos familiares míos del barrio Cibao de San Sebastián, “better known as Pepino”. Algunos no regresarían…

Con la industrialización, aumentaron los empleos, esta vez diestros, pero como quiera se mantenían los trabajadores migrantes , yendo a realizar labores de agricultura a los Estados Unidos. Se mantenía la idea de qué eran los más humildes y menos educados, los que tenían que abandonar su tierra en busca de oportunidades. Ya no es así.

Terminé la carrera de medicina en el Recinto de Ciencias Médicas de la Universidad de Puerto Rico, en 1978. En ese momento la mitad de mis compañeros se fueron a hacer especialidad a Estados Unidos. La gran mayoría no regresó. De los que se quedaron muchos se fueron después.

Puedo seguir hablando de la realidad de que nuestro sistema educativo prepara jovenescapaces a la altura de los mejores del mundo…y se van a coger frío, a hablar inglés, a enfrentar la posibilidad del discrimen y a añorar nuestras playas. La razón mas importante es que perciben que no hay trabajo para ellos.

Nuestra economía adolece de problemas serios. Desde que se fueron las corporaciones 936 ha ido en de crecimiento. Cerca de un tercio de nuestro producto interno bruto proviene de fondos federales. Antes de qué nos golpeara, el Huracán Maria nos habia golpeado la deuda de 70 mil millones y el menoscabo en fondos de retiro de 50 mil millones. Nuestro gobernadora, en aquel momento dijo que se podían pagar… Con Maria, los terremotos y la pandemia nos inundaron de fondos federales y en este momento tenemos una economía artificial. La Junta de Supervisión Fiscal nos sigue respirando en el cuello por que no hemos producido un presupuesto balanceado, sustentado por un estado financiero auditado, no hemos salido de la quiebra y tampoco hemos podido volver a los mercados de capital.

Para llover sobre mojado, nuestros jóvenes no quieren tener hijos porque salen muy caros. Si ese es el argumento correcto, esa es otra discusión. La realidad es que llevamos varios años con más muertos que nacimientos. Y no hablemos de todos los males sociales que surgen del desempleo y la dependencia.

Necesitamos mejorar nuestra economía y crear más empleos.

¿Qué necesitamos para atraer inversión de los de afuera y para motivar inversión de los de aquí? Para empezar, necesitamos energía eléctrica confiable, a un precio razonable. El agua como servicio básico debe estar garantizado. Debe haber seguridad pública. El sistema de permisos debe ser ágil, con una fase inicial básica en línea que permita iniciar actividad económica. Los beneficios contributivos que le ofrecemos a los de afuera para que vengan, deben estar disponibles para los de adentro para que emprendan. Es fundamental un sistema contributivo más transparente y justo. Una taza contributiva de 33% es onerosa tanto para individuos como para corporaciones. El impuesto al inventario debe ser eliminado. Debe haber capital para inversiones de riesgo, como existen en los estados con apoyo del gobierno. Hay que hacer énfasis en el turismo y en la industria de servicios. La agricultura necesita un trato especial, que al final del día enfrente y se sostenga en una economía de mercado. Nuestro Jovenes a nivel de escuela superior deben recibir cursos de emprendimiento y de manejo de capital. Podríamos crear todo un sistema de mentoria con la industria privada. Cada renglón de la economía podría presentar ideas innovadoras y creativas para crecimiento y progreso. No es “rocket science”. Se puede si se quiere, si nos dejan…

Tenemos un obstáculo mayor, nuestros gobiernos. Están acostumbrados al gigantismo, a la ineficiencia, al populismo, e infectados de burocracia y de corrupción. Son los que nos llevaron a la quiebra, por cuya incapacidad e irresponsabilidad administrativa, nos impusieron la Ley Promesa.

Al final del día, para que nuestra economía mejore, necesitamos un gobierno honesto, más pequeño y más ágil que facilite el crecimiento de la empresa privada como motor masimportante de la economía. Cada elector debe de decidir si quien le pide el voto, tiene la preparación y la ejecutoria de vida para cumplirle al pueblo.

Para eso surgió Proyecto Dignidad, para que Puerto Rico tenga la esperanza de que un mejor futuro es posible. Para que aquellos que amamos, se queden entre nosotros, levanten familia, y nos acompañen en lo que la vida traiga.

Adelante, ¡puesta nuestra confianza en Dios Todopoderoso!

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