Hace falta un proyecto económico democrático y coherente para Puerto Rico

Lee aquí la columna de la portavoz del Movimiento Victoria Ciudadana y abogada

Por Rosa Seguí

3 sept, 3:00 am 2 min de lectura
Hace falta un proyecto económico democrático y coherente para Puerto Rico
Rosa Seguí + columnista

La pregunta que debemos hacernos no es ¿qué hace falta para hacer negocios en Puerto Rico?, lo que nos debemos preguntar es ¿qué tipo de negocios o industrias hacen falta en Puerto Rico para satisfacer nuestras necesidades?

Esto, porque los proyectos económicos que hemos experimentado o los megaproyectos que se proponen, no han tomado en cuenta nuestras necesidades.

En Puerto Rico hubo proyectos económicos elaborados durante la Gran Depresión que arropó a los Estados Unidos en los años ’30 del siglo pasado, como parte del programa de recuperación económica y social del presidente Franklin D. Roosevelt conocido como el “Nuevo Trato”.

El primero de esos proyectos de “desarrollo económico” se conoce como el “Plan Chardón”, porque el Dr. Carlos Chardón Palacios, un científico de reconocimiento internacional y el primer canciller puertorriqueño de la Universidad de Puerto Rico (UPR), fue quien presidió la “Puerto Rico Policy Commission” también conocida como la “Comisión Chardón”.

El informe que preparó dicha Comisión se conoció como el “Plan Chardón”, un documento inédito hasta el 2024 cuando los profesores Iyari Ríos González y Juan Angel Giusti Cordero lo publicaron en su totalidad. Este Plan da cuenta de la importancia y el rol fundamental que tuvo la UPR y sus expertos en economía, agricultura y política pública para explorar alternativas ante la profunda crisis de entonces.

Por tanto, en vez de reducir el presupuesto a la UPR, deberíamos utilizar sus valiosos recursos para desarrollar propuestas a partir de nuestras necesidades. Estimular la actividad productiva contando con empresas privadas y empresas públicas, cooperativas y empresas de trabajadores.

Dar prioridad a la agricultura para satisfacer nuestra necesidades alimentarias, pues importamos el 87% de los alimentos. La escasez de alimentos que sufrimos luego de los huracanes Irma y María nos debería mover en esta dirección para no depender de la importación de alimentos. Hay que incentivar la actividad agroecológica como parte de un programa económico.

Hacen falta empleos con salarios adecuados. Salarios que permitan reducir finalmente la taza de pobreza a la vez que se fortalece la economía.

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