Puerto Rico sin dirección sobre su desarrollo económico
Lee aquí la columna de la excandidata al Senado por Movimiento Victoria Ciudadana.
Por Rosa Seguí
La renuncia de Sebastián Negrón Reichard como secretario del Departamento de Desarrollo Económico y Comercio (DDEC) de forma repentina, junto a más de 10 funcionarios(as) con puestos de liderato dentro del DDEC presentaron su renuncia es otro ejemplo de la profunda crisis en la que se encuentra el país. Crisis que arropa el gobierno de Jenniffer González y cuya génesis es la insuperable división del liderato del Partido Nuevo Progresista. Negrón Reichard impulsa una reforma de permisos, la reducción del gobierno, la privatización y más medidas de austeridad, en fin, un programa neoliberal que promueve las mismas políticas que han traído al país a la debacle fiscal y económica en la que se encuentra. Promueve el mismo programa impulsado por la gobernadora, es decir, comparten la misma ideología.
La forma de la salida de Negrón Reichard fue inmediata, sin aviso previo y sin una transición ordenada. La renuncia es muy reveladora: confirma que la gobernadora es incapaz de mantener en su gabinete ni siquiera a quienes son afines a su ideología neoliberal. Pero igualmente reveladoras son las razones esbozadas por el exsecretario para renunciar según han sido reseñadas en la prensa.
Según la información que ha trascendido públicamente, el exsecretario emitió declaraciones escritas en las que sostuvo que la confianza que exige el cargo ya no existe, lo que le imposibilitaba continuar en el puesto. Esa desconfianza surge, según la prensa, porque hubo intervenciones de la Fortaleza, a través de otros funcionarios, que incluyeron la revocación de la suspensión sumaria de dos personas producto de los hallazgos de la evaluación sobre alegadas intervenciones indebidas en procesos de contratación. Por estos hallazgos Negrón Reichard hizo referidos al Departamento de Justicia, a la Oficina del Contralor, la Oficina de Recursos Humanos del DDEC y la Oficina de Ética Gubernamental y suspendió sumariamente a varios empleados de la Oficina de Gerencia de Permisos. Estas actuaciones revelan, sin lugar a dudas, que la gobernadora ha sido incapaz de tener un gabinete funcional y que su prioridad no es fomentar el desarrollo económico de Puerto Rico.


