Opinión

Por salarios dignos

Lee la columna del representante del Partido Independentista Puertorriqueño

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Denis Márquez + columnista

La literatura económica contemporánea revela, fuera de toda duda, dos cosas relacionadas con las medidas de política pública dirigidas a mantener niveles razonables de salario mínimo. La primera es que los estudios empíricos realizados en todos los países del mundo confirman una correlación positiva entre aumentos recurrentes en salario mínimo y aumentos en niveles de productividad de la clase obrera. Es decir, las personas que trabajan en todos los sectores de la economía reaccionan positivamente ante los incrementos salariales, lo que se ha traducido en aumentos sostenidos en los niveles de productividad en todas esas economías. Esto, a su vez, resulta en mejoras en los niveles de vida, que es el objetivo central de toda estrategia de desarrollo económico.

Lo segundo que se confirma en los estudios sobre el salario mínimo es que, cuando se legisla para congelar indefinidamente los niveles salariales, o por circunstancias macroeconómicas (depresiones económicas o escenarios de inflación incontrolable) se reducen los niveles de salario mínimo, la clase trabajadora responde con desánimo y con ausencia de estímulo para aumentar su productividad, lo que afecta adversamente los niveles de bienestar colectivo. De ahí la importancia de procurar legislar para mantener de manera consecuente niveles de salario dignos para todas las personas que trabajan.

Por ello, es necesario mantener una posición de revisión de salarios de la clase trabajadora de manera constante. No podemos perder de perspectiva que los incrementos de los salarios tienen que estar vinculados a los aumentos de los costos de vida y la inflación. Esto es aplicable al tema de la pensión, en particular la de los empleados públicos que continúan batallando por la legislación que aumentaría sus pensiones.

En Puerto Rico, por años, no hubo aumento al salario mínimo, creando condiciones terribles para la clase trabajadora, mientras vimos los aumentos del costo de la energía eléctrica, el agua, los bienes y servicios y costos de salud asociadas a un modelo basado en el lucro.

El cuatrienio pasado hubo un consenso amplio de modificar y legislar un nuevo modelo de revisión de los salarios logrando aumentos al salario mínimo; trastocarlos y devolverlos a la Legislatura es promover la inacción y la batalla con sectores que se oponen a cualquier tipo de aumento.

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