Opinión

Nueva mirada al rescate animal

Lee aquí la columna de la representante por el Partido Independentista Puertorriqueño

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En un país donde las crisis parecen multiplicarse, olvidamos que la vulnerabilidad no solo afecta a las personas.

En Puerto Rico, la sobrepoblación de animales en estado de abandono ha alcanzado niveles críticos. Según datos de la Primera Cumbre de Bienestar Animal (2023), entonces había medio millón de perros y más de un millón de gatos en las calles. Esta situación se traduce en enfermedades, desnutrición, atropellos y abusos, afectando la salud pública, la seguridad ciudadana y el medioambiente, representando un serio desafío al bienestar animal.

Aunque existe la Ley para Bienestar y Protección Animal, persisten obstáculos: falta de recursos y de coordinación entre municipios y gobierno central; desconocimiento de la ley por algunos funcionarios; y poca implementación de programas activos para reducir la población de animales comunitarios.

Como delegación del Partido Independentista Puertorriqueño, presentamos medidas legislativas para afrontar este problema. El Proyecto de la Cámara 1096 propone la Ley para el Control Ético de Animales en Estado de Abandono utilizando el Método Capturar, Esterilizar y Devolver (CED).

Este método implica capturar animales en abandono, esterilizarlos quirúrgicamente por personal veterinario licenciado y devolverlos al lugar de origen, ya recuperados. Internacionalmente conocido como ‘Trap-Neuter-Return’, el CED es una estrategia ética, humana, efectiva y económicamente sostenible para controlar poblaciones de perros y gatos, reducir su reproducción, mejorar su salud y promover la convivencia con las comunidades.

La ausencia de una política que regule el CED en Puerto Rico provoca que los esfuerzos voluntarios sean aislados, limitados u obstaculizados. Esta medida crea el marco legal para implementar el CED como política pública, reconociendo la labor de organizaciones, rescatistas y ciudadanos comprometidos con el bienestar animal.

Asimismo, ante la ausencia de recursos y política pública coordinada, cientos de personas dedican tiempo y recursos a rescatar animales. Comúnmente son rescatistas quienes responden en emergencias: rescatan y cuidan, gestionan adopciones responsables y educan sobre vacunación y esterilización. Pero no existe un mecanismo que los identifique para ser reconocidos y apoyados por el Estado. Proponemos, con el Proyecto de la Cámara 1095, crear el Registro de Rescatistas de Puerto Rico, que ayude a estos últimos en su gestión diaria.

Velar por el bienestar animal no es cuestión de compasión, sino parte de nuestra responsabilidad social.

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