Opinión de Rosa Seguí: Por las que estuvieron, las que estamos y las que vendrán

Lee la columna de opinión de la abogada y portavoz del Movimiento Victoria Ciudadana, Rosa Seguí

Por Rosa Seguí

4 mar 2021, 5:00 am 2 min de lectura
Opinión de Rosa Seguí: Por las que estuvieron, las que estamos y las que vendrán
Metro PR

El gobierno de Puerto Rico declaró un Estado de Emergencia por la violencia de género. Es decir, que el problema es tan apremiante y está tan fuera de control que se tiene que atender como la emergencia que es. Hemos escrito en este espacio sobre la efectividad de las manifestaciones y protestas que se llevaron a cabo, en su gran mayoría por organizaciones de mujeres y feministas, para conseguir la declaración del Estado de Emergencia. Por esto y por otras razones, nos unimos al llamado de la Coalición del 8 de marzo para celebrar el Día Internacional de las Mujeres mediante una manifestación frente al Capitolio desde las 4:00 pm, el lunes, 8 de marzo.

Los reclamos son muchos, pero mayormente se quiere exponer la necesidad de una recuperación justa ante los huracanes, la secuencia sísmica y ahora la pandemia y los impactos que han tenido sobre las mujeres. En el aspecto de derechos laborales, las mujeres se han visto obligadas a dejar sus trabajos para poder cuidar y proteger a la niñez y a otras poblaciones vulnerables debido a la pandemia. Esto, porque el gobierno no tomó las medidas necesarias para asegurarse que no recayera desproporcionadamente sobre las mujeres estas tareas y roles como cuidadoras y en el trabajo doméstico.

Entre los reclamos del 8 de marzo sobre los derechos laborales se encuentran: acceso a equipos de salud y seguridad de protección de COVID-19 para personas trabajando; que el Departamento de Salud establezca protocolos uniformes para la investigación de querellas a patronos por violaciones a las medidas de seguridad y que sean implementadas uniformemente ante pequeños, medianos y grandes patronos; que se cumpla con los ajustes en horarios a personas cuidadoras de niñas y niños, personas enfermas y/o adultas mayores que garanticen su seguridad laboral o permanencia en empleo; que se establezca una indemnización económica por los trabajos domésticos, y que las medidas para enfrentar la pandemia paren de criminalizar y violentar a las mujeres y a las madres trabajadoras mediante amenazas del ejecutivo a través del Departamento de la Familia. ¡Nos vemos el lunes!