Columna de Rafael Lenín López: Gracias
Aunque la historia que nos enseñaron nos ha llevado a pensar erróneamente que este día es uno que no ha estado plasmado de horrores, sin duda es uno de esos…
Por Rafael Lenín López @LeninPR
Aunque la historia que nos enseñaron nos ha llevado a pensar erróneamente que este día es uno que no ha estado plasmado de horrores, sin duda es uno de esos momento ideales para reflexionar y pensar en lo que nos rodea.
El país atraviesa por momentos determinantes a todos los niveles. Por años se han pospuesto decisiones cruciales que se han tenido que tomar para evitar encontrarnos en esta delicada coyuntura. Enfrentamos problemas sociales, económicos y políticos que no nos han permitido adelantar las causas que requiere el país.
Hoy es el día que utilizan muchas familias para agradecer por lo que tienen, reunirse y apreciar el momento que vivimos. Nunca está demás hacerlo y nos debe agradar que se separen ocasiones para estos fines.
Yo celebro hoy mi familia y la oportunidad que me ha dado la vida por tener una profesión que me provoca tanta satisfacción, aun en momentos de tanto desasosiego. Lo digo porque puedo aportar un grano de arena, por más pequeño que sea, en la conversación colectiva que debemos tener para que todos podamos enfrentar nuestros obstáculos.
Hoy celebro a mi esposa, Priscilla, y a mis hijos, Rafael y Lena. A mis padres, mis hermanas, mis primas y a mi familia extendida. A ellos les debo el compromiso que se renueva a diario para seguir luchando por nuestro bienestar inmediato y por el progreso del país.
Hoy es momento de reflexionar también sobre las decisiones que debemos tomar para encaminarnos todos por la ruta correcta.
El martes próximo comienza un proceso que por más aires carnavalescos que tenga, es uno sumamente importante. El 1 de diciembre comienza el período que dicta la ley para que todo aquel que tenga aspiraciones a ocupar un puesto electivo a partir de enero de 2017, formalice su intención ante el organismo electoral del estado.
Serán muchos los que radicarán candidaturas, algunos de los cuales de quitarán en el camino y la mayoría no prevalecerá en sus deseos. Lamentablemente, en ese último desenlace muchos de los “buenos” perderán.
En este momento se perfilan más de 10 aspirantes a la gobernación de Puerto Rico, entre los partidos dominantes, los pequeños, los llamados emergentes y los que correrán de manera independiente. Cientos aspirarán a la Legislatura para ocupar las casi 80 bancas que tiene esa rama de Gobierno y más de un centenar buscarán dirigir los gobiernos municipales.
A los que lo harán por las razones correctas, hay que agradecerles su buena voluntad. A los que no, el camino nos debe llevar a desenmascararlos.
Tenemos que agradecer además que tenemos un país lleno de bondades. De que a pesar de que nos subestimamos, nos criticamos a diario, está lleno de talentos y de una masa mayoritaria que no renuncia a tener una mejor sociedad. Se agradece a una gran porción del país, mujeres y hombres, que a diario combaten los tropiezos pequeños y grandes, para evitar que esto se nos caiga encima.
El ruído que nos agobia, el debate público que nos desanima por los ciudadanos que han optado por desmerecernos como nación, tiene que ser hoy y en tiempos venideros echado a un lado.
Agradezcamos por todo lo bueno que tenemos en nuestros hogares y por todo lo bueno que tenemos en el país. Aprovechemos los encuentros familiares de hoy para recargas nuestras baterías ante los meses complicados que se avecinan.

