Opinión: Apaga y vámonos
Terminé mi columna pasada planteando la esperanza en que los acuerdos entre Puerto Rico y la República Dominicana produjeran “lluvia” en tiempos de sequía, más…
Por Rafael Lenín López @LeninPR
Terminé mi columna pasada planteando la esperanza en que los acuerdos entre Puerto Rico y la República Dominicana produjeran “lluvia” en tiempos de sequía, más para nosotros que para ellos, porque la necesitamos más. Lamentablemente, eso no parece haber sido así.
Vimos el martes toda una fanfarria protocolar, muchas fotografías y un costoso cierre de la visita presidencial con un espectáculo artístico frente al Coliseo de Puerto Rico.
Más alla de eso, escuchamos unos anuncios abstractos de unos acuerdos que parecen beneficiar más al Gobierno de Danilo Medina que al nuestro.
En el caso de la manufactura y los acuerdos que pretenden viabilizar negocios entre empresarios de ambos países, veo, por la parte nuestra, la claudicación a desarrollar al máximo nuestras capacidades de producción. Con la meta de crear uno que otro empleo aquí y con cierto tono de conformismo el acuerdo busca dejarle a la mano de obra puertorriqueña una pequeña parte en la manufactura de productos, porque el único propósito es facilitar la entrada de productos dominicanos a Estados Unidos.
En este aspecto, no se anunciaron áreas concretas que representen desde ya la bonanza económica que se prometió durante las negociaciones de estos acuerdos.
En el tema académico, la Universidad de Puerto Rico firmó acuerdos que redundarán en becas para estudiantes dominicanos y en la creación de un programa de enseñanza de inglés a maestros del hermano país.
Curioso este acuerdo, pues se da en momentos en que el secretario de Educación, miembro de la Junta de Gobierno de la UPR, acepta problemas en el reclutamiento de maestros y plantea un problema de capacitación de futuros educadores en nuestras universidades. ¿Cómo vamos a ayudar a otro país en la capacitación de maestros en inglés cuando hemos sido incapaces de hacerlo en nuestro país? ¿Cómo vamos a ayudar a otro país en la enseñanza de un segundo idioma cuando nuestros estudiantes no lo aprenden en 12 años de estudios en la escuelas?
En lo que tiene que ver con la agricultura y los recursos naturales, las secretarias de ambas agencias reconocieron ayer que los entendidos se concentran en intercambio de conocimiento.
Creo que a los acuerdos le faltaron garras que beneficien a Puerto Rico. Creo, además, que el gobernador erró al darle matiz electoral a la visita presidencial cuando anunció legislación para ampliar la base de votantes en esta isla con los inmigrantes.
Creo que los acuerdos no producirán lluvia de café, así que, parafraseando de nuevo a Juan Luis Guerra, apaga y vámonos.
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