Opinión: P.R., uno de los países favoritos de cibercriminales

Puerto Rico es uno de los países con la mayor cantidad de víctimas de ataques cibernéticos, según Internet Crime Complaint Center (IC3). En el 2013, se…

Por Juan Carlos Pedreira @juancpedreira

7 dic 2014, 11:00 pm 3 min de lectura

Puerto Rico es uno de los países con la mayor cantidad de víctimas de ataques cibernéticos, según Internet Crime Complaint Center (IC3). En el 2013, se radicaron 550 querellas desde Puerto Rico, colocando la isla en la posición número ocho con la mayor cantidad de ataques, por encima de países como Francia, África del Sur y Brasil.

Típicamente estos criminales, operando desde países como Rusia o China, intentan obtener datos individuales de tarjetas de crédito, direcciones o números de seguro social. La peligrosidad y el tipo de daño que están ocasionando para preocuparnos. Cada vez más recurren a ataques tipo ransomware, en los que los criminales piden dinero a cambio de desbloquearnos la computadora y así evitar que borren  nuestros datos.

Muchas empresas no tienen en la lista de prioridades proteger sus redes y datos electrónicos. Ya sea por falta de recursos o por desconocimiento piensan que no les va a pasar nada. Así pensaban en Sony Pictures —hasta que recibieron hace una semana la desagradable sorpresa de manos de un grupo denominado #GOP (Guardians of Peace)— cuyo origen parece ser Corea del Norte. Su reclamos parecen estar enfocados en enviar un mensaje por el supuesto daño que va a causar la película The Interview. Sin embargo, continúan surgiendo teorías del porqué del ataque, que ha incluido la distribución de miles de datos de la empresa y de películas que aún no han salido en el cine. Lo preocupante es que estos criminales ya no van tras robar datos para actividades ilegales. En el caso de Sony, hay amenazas psicológicas a los empleados de publicar más datos comprometedores que extrajeron de sus computadoras, además del macabro daño de distribuir información confidencial que potencialmente puede costar millones.

La sofisticación de los ataques debe poner a los Gobiernos en alerta máxima. Solo pensemos qué pasaría si uno de estos ataques es dirigido al Departamento de Hacienda y acceden datos personales de ingresos, direcciones y seguro social de los contribuyentes para luego soltarlos libremente en la Internet. ¿Quién vigila nuestros datos en estas agencias públicas? ¿Alguien conoce cómo nuestros datos son protegidos por el Gobierno de Puerto Rico? Yo ni tengo idea. Hablemos de esto ahora y busquemos la manera de exigir al Gobierno mayor transparencia en la manera en que nuestros datos son custodiados. Mientras tanto, tratemos de practicar una Internet segura.

El lugar predilecto para los criminales atacarnos es nuestro correo electrónico. Una vez uno de estos criminales logran “infectar” nuestras computadoras, extraen nuestros contactos para así lograr atacar estos y continuar revendiendo nuestros datos. En ocasiones, escriben mensajes de email en nuestro nombre y hacen creer a nuestros contactos que estamos en problemas y que necesitamos dinero. Si alguien les escribe un email que les pide divulgar contraseñas u descargar algún programa, no lo haga.

También tenemos que crear buenas contraseñas. Muchas personas tienen una contraseña que aún el criminal más bobo puede descifrar. Ejemplo, iniciales de nuestro nombre más la fecha de nacimiento. Si este es su caso, cambie su password. Estos criminales tienen sistemas automatizados que utilizan todas las combinaciones del diccionario para romper en nuestras cuentas en par de minutos.

Cambien hoy mismo su password y creen una combinación de letras, números y símbolos de por lo menos ocho caracteres. Altamente recomendado utilizar un servicio como LastPass.com para que manejen todas sus cuentas con un password diferente. Otra buena práctica es mantener todo los programas actualizados.

Los ladrones del futuro no van a tener que abrir el baúl o la puerta de nuestra casa. Con un click podemos perder todas nuestras fotos, contactos y documentos. Ni hablar el costo y daño a nuestra identidad si uno de estos ladrones los vende a otros criminales. Recuperar lo perdido puede tomarnos meses. Seamos más vigilantes y hagamos la vida al ladrón cibernético aún más difícil. No lo dejen pasar porque luego puede ser demasiado tarde.

Vea también estas notas:

  1.  
  2.