Con los pies en la tierra

Andrea ha delineado una carrera profesional sin gríngolas. Con sus 26 años le ha hecho frente a la estructura controversial de que el tiempo acumulado en el…

Por Natasha Sagardía @NatashaSagardia

19 jul 2013, 12:00 am 2 min de lectura

Andrea ha delineado una carrera profesional sin gríngolas. Con sus 26 años le ha hecho frente a la estructura controversial de que el tiempo acumulado en el trabajo es el único símbolo de la excelencia.

Para ella la experiencia no es necesariamente el único medidor del talento o del potencial, sino la apertura a atreverse a intentar lo nuevo y las ganas con las que se empuja.

Con su enérgica visión de moverse a iniciativas más audaces que vayan con la línea de los intereses de la población joven adulta, Andrea a su corta edad se mueve en un espacio de gran responsabilidad. Está ha cargo de una parte especial de las campañas de Coca Cola y de los apoyos que la compañía puede dedicar a intenciones beneficiosas para la sociedad en diversos rubros, pero especialmente en la protección ambiental y en la educación.Que afirma son sus compromisos favoritos.

“Siempre una parte de uno se refleja en el trabajo. Los valores encuentran un espacio esencial en la labor diaria, especialmente en una compañía que cree en la calidad humana y que apoya causas positivas para el país”.

Consciente de las realidades socioeconómicas de la Isla, dice sentirse inspirada por el movimiento en creces de gente joven que sale a realizar sus proyectos en la calle. Gente que dice presente y que se mueve a hacer iniciativas que combinan la pasión de sus talentos con la responsabilidad de aportar a un cambio a nuestra situación actual.

Los índices de migración de profesionales jóvenes que parten de nuestra isla al mundo en busca de mejores oportunidades están por las nubes. Sin embargo, Andrea, como otros grandes jóvenes empresarios, dicen presente y se suman al trabajo de un equipo comprometido con el bienestar de nuestro país.

“No siempre tenemos la posibilidad de encontrar el balance de satisfacción entre lo económico y profesional en un trabajo, pero es importante no abandonar lo que nos mueve”.

Comprometida, objetiva e indomable, la ingeniosa puertorriqueña sigue paso a paso desafiando las rutinas que puede traer el tiempo y sumando innovación a su mundo laboral con su joven voz. Una mujer profesional que mira fuera de la caja y que crea el balance entre la pasión de lo que le gusta y la responsabilidad de sumar al bienestar de su tierra.