Simplemente, la Dama de Hierro
Algunos sólo conocerán a Margaret Thatcher por la cinta La Dama de Hierro protagonizada por Meryl Streep, pero esta mujer que falleció el lunes fue, sin duda alguna, la exprimera ministra británica que transformó la economía de su país y encabezó la guerra en que Reino Unido derrotó a Argentina al recuperar las Malvinas.
Durante 11 años como primera ministra, Thatcher encontró un socio ideológico y político en Ronald Reagan, y transformó su país con una gran dedicación al libre mercado y enfureció a sus aliados europeos.
Impuso su criterio de gobernante en una nación prácticamente arruinada, puso coto al poderío de los sindicatos, además de vender las ruinosas empresas estatales dejando un gobierno más ágil y una nación más próspera.
Para sus admiradores, Thatcher fue la salvadora que evitó la ruina en Reino Unido y cimentó su recuperación económica. Para sus detractores, era una persona sin piedad que entronizó una era de avaricia que castigó a los más necesitados y redobló el patrimonio de los que ya más tenían.
Esta contemporánea de François Mitterrand, Mijail Gorbachov, George Bush y Helmut Kohl tenía una personalidad muy divisiva, era una verdadera y agerrida luchadora.
Thatcher fue directa,no dudó en sus decisiones, por eso se ganó el calificativo de la Dama de Hierro. Hoy están muy lejos de ella los dirigentes que toman decisiones al son del despertador. Me pregunto si Thatcher hubiera tardado tanto en actuar, o al menos en pronunciarse, ante una crisis como en la que hoy Corea del Norte ha metido a Barack Obama.