Deja tu huella
A muchos no les suena el nombre de Panes más que al plural del pan. Pues bien este también es el nombre de un pequeño pueblo asturiano, la puerta de los Picos de Europa. De esta pequeña localidad de apenas 500 habitantes, procede un servidor.
De allí y de muchos pueblos que rodean a esta villa salieron muchos hombres y mujeres con destino a las capitales españolas, ciudades de Europa y también de América.
Panes es el punto de partida de grandes aventureros que vieron más allá del mar su futuro personal y laboral, por eso no es de extrañar encontrarse a un paneso en una isla de Noruega, en la Plaza de Italia de Santiago de Chile o en el mismo Monterrey, hasta alcaldesa de Panes tuvo Hermosillo para que vean.
Para un paneso no hay nada como su valle o el pico Peñamellera, algo similar a lo que sucede con el monumental cerro de la silla en esta tierra, sin embargo hay mucho mundo que descubrir y en el que cada uno puede dejar huella
Hoy por hoy los ninis quieren una vida fácil sin sacrificios, vivir a todo trapo sin trabajar, vamos vivir de sus padres hasta que puedan vivir de sus hijos, incluso de sus nietos.
Pero así nunca conseguirá dejar su impronta tanto personal como laboral en el mundo. Nada. Por ello así como yo lo hice y lo hacen cientos, miles y millones de personas, y seguro que tienen algún familiar u amigo migran, propóngase una meta en la vida, trabajen por ella, sacrifíquense por ella y lleven el nombre de Asturias, de Nuevo León, México, de donde quiera que sean por todo el mundo y que allá donde vaya sientan el orgullo de ser de Monterrey.