El valor de un “like” en Facebook para las empresas

Por Juan Carlos Pedreira @juancpedreira

25 de febrero de 2013 03:00 a. m. hrs 3 min de lectura

“Dale like a mi página en Facebook”. Esa parece ser la consigna de muchas empresas en su búsqueda por conquistar el misterioso y, en ocasiones, confuso mundo de las redes sociales. Una especie de concurso de popularidad que cada día vemos con más frecuencia. Las compañías ahora celebran cuando llegan a 25 mil likes y se emborrachan de la alegría cuando llegan a los 100 mil. ¿Y qué significa esto para el usuario que te dio acceso a su sección de noticias en Facebook? Nada. Es simplemente un juego de egos para el disfrute del director de mercadeo y sus jefes. Y es por aquí donde comienzan los problemas de las empresas en las estrategias de mercadeo en las redes sociales.

Hoy en día, muchas compañías y marcas inundan tu cuenta de Facebook haciendo preguntas y comentando cosas que no tienen nada que ver con los productos o servicios que ofrecen. Simplemente, lo que está ocurriendo con esta avalancha de comunicación tipo spam es una fatiga a Facebook que no me sorprendería cause un éxodo masivo durante este año hacia otras plataformas como Twitter o Google +.

Y el problema más grande de subir este tipo de contenido es que afecta tu ranking en el algoritmo Edgerank que utiliza Facebook. Este mecanismo busca contenido que sea viral o popular dentro de la red y le da mayor prominencia a estos mensajes para así mantener el servicio interesante todo el tiempo. Sin embargo, el peligro de este sistema es que si tu empresa está todo el tiempo subiendo contenido que no es relevante para tus seguidores, el mensaje va a llegar a un porcentaje bien bajo de tus seguidores. Por eso, es más importante métricas como los people talking about o interactions.

Todo esto representa un reto para las compañías que tienen páginas en Facebook, ya que o le añades valor a tu cliente por medio de ofertas, buena información sobre productos y comienzas a conversar (esto incluye contestarles a tus fans) o sencillamente te van a dar unlike bien rápido. Y esto parece ser parte del problema que tienen muchas empresas. ¿Cómo transformarse a una empresa integrada a las redes sociales?

Aún hay muchas empresas que le tienen terror a escuchar lo que los clientes tienen que decir sobre sus compañías, que prefieren ni entrar a las redes sociales. Otras tímidamente abren su “paginita” en Facebook, escriben dos o tres cosas y ni les contestan a sus clientes. Es importante ver a las redes sociales como algo mucho más que un canal de comunicación. Es un cambio radical en la manera en que las empresas se comunican y cómo venden y mercadean sus productos. Las oportunidades que nos dan las redes son enormes para conocer mejor a nuestros clientes y ser mucho más relevantes en sus vidas.

Hoy en día, las grandes empresas en Estados Unidos están moviendo sus estrategias en las redes sociales a una en la que el cliente es el centro de la compañía (customer company). Incitativas de colaboración como “My Starbucks Idea” o “Our Food. Your Questions”, de McDonalds, rompen con el molde tradicional en el que la empresa era omnipotente ante sus clientes. Ya las marcas no tienen un control absoluto de sus estrategias de marketing, sino que están ahora en las manos de sus clientes que opinan por Twitter sobre sus productos, escriben blogs y hasta comparten fotos de lo que comen ante una audiencia de miles de seguidores. Esto requiere un cambio de mentalidad sobre el marketing tradicional. Ya no basta con tener un eslogan y repetirlo muchas veces para tratar de grabarlo en la mente del consumidor. Hay que escuchar y permitir que los clientes te digan los productos o el tipo de servicio que quieren recibir de la empresa.

Grandes oportunidades aún quedan para que las empresas puedan conectar y aumentar sus ventas utilizando las redes sociales. Las redes no son un  pequeño medio de comunicación en Puerto Rico. Estamos hablando de 1.3 millones de usuarios conectados a Facebook, 300 mil en Twitter y 150 mil en Instagram.