Tres canes de Corrección se retiran con rango honorífico de sargento
Yale, Katy y Bator se retiran tras años de servicio
Por Metro Puerto Rico
El Departamento de Corrección y Rehabilitación (DCR) ascendió honoríficamente al rango de sargento a tres canes de su Unidad Canina, Yale, Katy y Bator, en reconocimiento a su labor en la detección de sustancias controladas, teléfonos celulares y otros artículos prohibidos en las instituciones correccionales.
La secretaria del DCR, Julie Gómez Gómez, encabezó la ceremonia de reconocimiento y retiro, celebrada en la Academia del DCR en Ponce, donde los canes estuvieron acompañados de sus manejadores y otros integrantes de la unidad.
Durante sus años de servicio, los tres canes participaron en múltiples operativos dirigidos a combatir el contrabando y reforzar la seguridad en las instituciones correccionales.
Entre los resultados más destacados figura la labor de Katy, especializada en la detección de sustancias controladas. La can participó en intervenciones que culminaron con el arresto de dos empleados civiles, un oficial correccional y aproximadamente 75 confinados.
El 19 de julio de 2022, Katy participó en un operativo en el Complejo Correccional de Ponce que permitió la incautación de 50 kilogramos de cocaína, con un valor estimado de $4.1 millones.
Por su parte, Bator, adscrito a la Unidad Canina de Mayagüez y manejado por José Hilerio Vélez, se especializó en la detección de teléfonos celulares. Su participación en operativos contribuyó a aproximadamente 90 arrestos de confinados y a la incautación de equipos y componentes valorados en cerca de $500,000.
Mientras, Yale, adscrito a la Unidad Canina de Guayama y manejado por Alexi Feliciano Tarafa, también se especializó en la localización de teléfonos celulares y participó en operativos para impedir la entrada y circulación de artículos prohibidos en las cárceles.
La trayectoria de Katy también estuvo marcada por el cambio de manejadores. Comenzó sus funciones en Mayagüez junto a Christopher Reyes Lorenzo y, tras el fallecimiento de este, continuó su servicio en Arecibo bajo el manejo de Miguel A. Vélez Montijo.
Durante su último año, Katy permaneció bajo el cuidado del teniente Omar Ruiz Olavarría, quien le brindó atención especial luego de que fuera diagnosticada con cáncer.
“Detrás de cada incautación y de cada intervención exitosa hay un trabajo de equipo que requiere preparación, disciplina y confianza. Yale, Katy y Bator fueron aliados importantes de nuestros oficiales en la misión de mantener instituciones más seguras y dejaron huellas que permanecerán en nuestra Unidad Canina”, expresó Gómez Gómez.
La secretaria destacó que la Unidad Canina es un recurso para la seguridad correccional y colabora con agencias estatales y federales en operativos e intervenciones especializadas.
Además de sus labores operacionales, Yale, Katy y Bator participaron en charlas, actividades educativas y demostraciones en escuelas, campamentos y universidades para orientar a niños y jóvenes sobre la prevención y la seguridad.
“Después de tantos años cuidando de nosotros, ahora nos toca cuidar de ellos y procurarles el retiro digno que se han ganado”, añadió la titular de Corrección.

