“Duele cerrar una etapa”: Jeremy de León, el “amuleto” boricua de la Champions, se despide del Real Madrid

El futbolista puertorriqueño recordó al niño que desde la Isla soñaba con vestir la camiseta blanca y cerró con un emotivo mensaje. Su próximo capítulo ya está definido: continuará su carrera con la UE Sant Andreu, que anunció su fichaje por dos temporadas.

Por Santiago Omar Escobar Colón

31 ago, 2:28 pm 7 min de lectura
“Duele cerrar una etapa”: Jeremy de León, el “amuleto” boricua de la Champions, se despide del Real Madrid
Jeremy De León

Una fotografía de un niño puertorriqueño vestido de pies a cabeza con el uniforme del Real Madrid y, años después, otra levantando la copa de la Champions League sobre el césped de Wembley.

Entre esas dos imágenes cabe prácticamente toda la historia que Jeremy de León soñó desde pequeño y que este lunes comenzó a cerrar.

El futbolista puertorriqueño Jeremy André de León Rodríguez se despidió mediante sus redes sociales del Real Madrid, el club que, según relató, había soñado representar desde que era apenas un niño en Puerto Rico.

“Hay despedidas que uno nunca está preparado para escribir”, comenzó expresando el jugador de 22 años en una publicación cargada de emoción.

De León acompañó el mensaje precisamente con imágenes que retratan los dos extremos de su historia: aquella infancia en Puerto Rico en la que vestirse de blanco era apenas un sueño y el momento en que terminó sosteniendo sobre su cabeza el trofeo más codiciado del fútbol europeo.

“Desde que todo empezó en Puerto Rico soñaba con ponerme esta camisa. Siempre ha sido el club de mi corazón y poder hacerlo realidad fue un privilegio que nunca dejaré de agradecer”, escribió.

La despedida, según dejó plasmado, no llega sin dolor.

“Mentiría si dijera que no duele. Duele cerrar una etapa en el club que siempre soñé representar, duele dejar un lugar que significó tanto para mí”, manifestó.

Del fútbol en Puerto Rico al club de sus sueños

La historia de De León se convirtió en una de las más particulares para un futbolista puertorriqueño.

Nacido el 18 de marzo de 2004 en San Juan, el extremo zurdo comenzó su desarrollo futbolístico en Puerto Rico antes de emprender siendo adolescente el complicado salto hacia España.

Su carrera europea comenzó a despegar con el CD Castellón. Su desempeño en las categorías inferiores le permitió ascender hasta el primer equipo y empezar a llamar la atención dentro del fútbol español.

Rápido, eléctrico, zurdo y con capacidad para jugar desde el extremo derecho o moverse por zonas interiores, terminó entrando en el radar del mismo equipo cuya camiseta había vestido durante su infancia: el Real Madrid.

En enero de 2024 llegó el momento que parecía sacado directamente de aquella fotografía de niño. De León fichó por el Real Madrid para incorporarse al Castilla, el principal equipo filial de la institución.

Esa distinción resulta importante dentro de su historia: Jeremy era futbolista del Real Madrid a través del Castilla, no integrante regular de la plantilla del primer equipo. Sin embargo, su desempeño le abrió las puertas para entrenar junto a las principales figuras del club y formar parte de varias expediciones del equipo dirigido entonces por Carlo Ancelotti.

Fue precisamente esa cercanía con el primer equipo, aunque sin llegar a disputar la Champions League, la que terminó convirtiéndolo en una de las figuras más curiosas de la histórica temporada madridista.

Así nació el “amuleto” del Real Madrid

Jeremy comenzó a participar en entrenamientos con el primer equipo de Ancelotti, compartiendo cancha con los futbolistas que posteriormente se proclamarían campeones de Europa.

Sin embargo, el puertorriqueño no estaba inscrito ni era elegible para disputar la Champions League con el primer equipo. Por tanto, aunque entrenaba con la plantilla y Ancelotti decidió llevarlo en varios de los viajes europeos, De León no podía jugar los encuentros ni formar parte de la alineación del Real Madrid en el torneo.

Su participación en aquella trayectoria hacia el campeonato fue, entonces, como jugador del Castilla invitado a entrenar y viajar con el primer equipo, no como futbolista que disputó minutos en la Champions.

Y precisamente de ahí nació la peculiar historia del “amuleto”.

Ancelotti decidió incluirlo en la expedición que viajó a Inglaterra para el decisivo partido de vuelta de los cuartos de final contra el Manchester City en abril de 2024.

El Madrid sobrevivió aquella noche en el Etihad Stadium, eliminó al vigente campeón europeo en penales y avanzó a semifinales.

Jeremy había viajado.

Cuando llegó el momento de visitar al Bayern Múnich en Alemania durante las semifinales, Ancelotti volvió a llevárselo.

Jeremy volvió a viajar.

El Madrid eliminó al Bayern.

Para entonces, entre aficionados y alrededor del conjunto blanco comenzó a crecer la narrativa: aquel joven puertorriqueño del Castilla era el “amuleto” del Real Madrid.

Ancelotti no rompió la fórmula para el partido más importante.

De León también viajó a Londres para la final contra el Borussia Dortmund en Wembley. Nuevamente, no podía jugar ni ocupar un lugar como futbolista elegible para el partido porque no estaba inscrito en la Champions League, pero acompañó a la plantilla y estuvo junto al grupo durante aquella histórica expedición.

El Real Madrid ganó 2-0 y conquistó la decimoquinta Champions League de su historia.

Jeremy no disputó un solo minuto de aquella Champions, pero había entrenado y viajado junto al equipo campeón durante algunas de las noches más importantes del torneo.

Y después de la final quedó una de las imágenes más simbólicas de su carrera: Jeremy de León levantando la “Orejona” sobre su cabeza en Wembley, rodeado de los jugadores del primer equipo que acababan de coronarse campeones de Europa.

El niño de Puerto Rico que alguna vez posó vestido completamente de blanco había llegado hasta Wembley con el Real Madrid.

“Aquel niño de Puerto Rico lo logró”

Precisamente ese recorrido fue uno de los puntos centrales de su despedida.

“Aun así, nadie podrá quitarme el orgullo de haber defendido este escudo y de haber formado parte del mejor equipo del mundo. Eso me acompañará toda la vida”, escribió De León.

Pero el boricua dirigió una parte particularmente emotiva del mensaje a los niños y jóvenes de Puerto Rico que, como él alguna vez, observan desde miles de kilómetros de distancia los grandes escenarios del fútbol europeo.

“Y si hay algo que me hace sentir especialmente orgulloso de todo este camino, es poder mirar atrás y pensar que aquel niño de Puerto Rico que soñaba con llegar hasta aquí lo logró”, manifestó.

“Espero que mi historia sirva para que muchos niños de mi isla vean que sí se puede. Que no importa de dónde vengas, lo lejos que parezca el sueño o cuántas veces te digan que es imposible”, añadió.

De León también ha llevado su crecimiento a la Selección Nacional de Puerto Rico, representando a la Isla en el escenario internacional.

Su etapa madridista tuvo posteriormente otro capítulo fuera de la capital española. Durante la temporada 2025-26 jugó cedido con el Hércules de Alicante antes de regresar al conjunto madridista.

Ahora, aquella historia que comenzó con el sueño de un niño puertorriqueño llega a su final.

Ya tiene nuevo equipo

Mientras De León utilizó sus redes para despedirse del club de sus sueños, también se confirmó cuál será el próximo destino de su carrera.

La UE Sant Andreu anunció este lunes que alcanzó un acuerdo con el Real Madrid para el traspaso del delantero puertorriqueño.

“Acuerdo con el Real Madrid para el traspaso del delantero Jeremy de León, que firma por dos temporadas”, informó el club catalán al darle la bienvenida.

El propio Jeremy respondió a la publicación con dos corazones, uno rojo y otro amarillo, los colores de su nuevo equipo.

La confirmación de su fichaje le da además un significado especial a una de las frases con las que cerró su carta al madridismo.

“Sueñen en grande. Crean en ustedes mismos y nunca dejen que nadie les diga hasta dónde pueden llegar, ustedes también pueden llegar a lugares que hoy quizás ni siquiera imaginan”, expresó.

Luego resumió el momento que atraviesa su carrera con una frase que ahora cobra todavía mayor sentido:

“Hay sueños que no se olvidan. Solo cambian de camino”.

El de Jeremy de León acaba de cambiar.

Se despide del club que amó desde niño, del escudo que algún día parecía demasiado lejano desde Puerto Rico y de una etapa en la que, como jugador del Castilla, logró entrenar, viajar y compartir de cerca con el primer equipo durante su camino hacia una nueva Champions League, aunque nunca llegó a disputar la competición.

Ahora continuará su carrera con la UE Sant Andreu durante las próximas dos temporadas, pero el puertorriqueño dejó claro que la distancia no cambiará lo que siente por el equipo que convirtió aquel sueño de infancia en realidad.

“Siempre te querré igual sin importar qué. Hala Madrid hoy y siempre”.

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