Señalan $1.8 millones en equipos sin distribuir y pérdidas de alimentos en Autoridad Escolar de Alimento

Una auditoría identificó fallas en los procesos de compra

Por Metro Puerto Rico

1 jul, 1:10 pm 6 min de lectura
Señalan $1.8 millones en equipos sin distribuir y pérdidas de alimentos en Autoridad Escolar de Alimento
La licenciada Carmen Vega Fournier para ocupar el cargo de Contralor de Puerto Rico. Fortaleza, San Juan. Metro PR 25 de septiembre de 2025

La contralora Carmen Vega Fournier informó el miércoles que una auditoría a la Autoridad Escolar de Alimentos identificó 1,871,480 dólares en equipos sin distribuir, fallas en compras y 267,332 dólares pendientes por pérdidas de alimentos federales.

“La rendición de cuentas es esencial para asegurar el uso responsable de los recursos públicos”, expresó Vega Fournier en declaraciones escritas.

Con una opinión cualificada, el Informe de Auditoría OC-26-51 cubrió el periodo del 1 de julio de 2021 al 30 de septiembre de 2025.

Adscritа al Departamento de Educación, la Autoridad Escolar de Alimentos (AEA) fue evaluada en áreas de compras, desembolsos, control de propiedad, inventario y flota vehicular.

Entre el 1 de julio de 2022 y el 30 de junio de 2024, la AEA emitió 17,271 órdenes de compra por 327,946,633 dólares, según el informe.

Auditores de la Oficina de la Contralora evaluaron 10 órdenes de compra por 1,061,560 dólares y encontraron compras tramitadas por modalidades incorrectas, expedientes incompletos, ausencia de autorizaciones y diferencias entre informes de recibo y conduces.

Una de las órdenes examinadas fue por 826,153 dólares para la adquisición de 166,228 cajas de agua para escuelas del Departamento de Educación. El desembolso final fue de 735,599 dólares por 148,008 unidades recibidas, según el informe.

También se identificaron 4,592 equipos valorados en 1,871,480 dólares que no habían sido distribuidos a comedores escolares. Entre ellos había neveras, congeladores, sartenes institucionales, impresoras, sillas, mesas, computadoras portátiles, “pin pads” y escáneres.

Según el informe, 806 unidades de equipo por 1,591,216 dólares no estaban marcadas con número de propiedad y la AEA no contaba con un inventario completo de esos equipos en el almacén.

En sus comentarios incluidos en el informe, la AEA indicó que “del total adquirido, únicamente un 3 por ciento se encuentra actualmente resguardado, según los registros de inventario”.

Parte de los equipos correspondía a sillas y mesas compradas con fondos relacionados con la respuesta al COVID-19, mientras otros fueron adquiridos para escuelas cerradas o en reparación, sostuvo la AEA.

“Distribuir dichos equipos a comedores escolares que no están operando hubiese representado un riesgo de deterioro o pérdida”, indicó la AEA en el informe.

Contraloría mantuvo el hallazgo y sostuvo que las compras de equipo deben planificarse para que se utilicen con prontitud y no permanezcan por tiempo prolongado en almacenes.

Otro señalamiento apunta a que no se solicitaron certificaciones de disponibilidad de fondos antes de emitir 5 órdenes de compra por 112,648 dólares. Además, 8 órdenes por 145,023 dólares se registraron en el sistema financiero entre 53 y 164 días después del comienzo del recibo de los bienes.

Un comentario especial del informe señala 267,332 dólares pendientes de restituir por alimentos donados bajo el Programa de Distribución de Alimentos Federales.

Según el informe, las pérdidas ocurrieron en almacenes de Arecibo, Bayamón, Caguas, Canóvanas y Ponce por causas como mal funcionamiento de equipos de refrigeración y vencimiento de productos.

En sus comentarios, la AEA indicó que las pérdidas ocurrieron “bajo gerencias, directores y personal operacional distinto al actual” y que, en algunos casos, se iniciaron procesos disciplinarios o referidos a la División Legal del Departamento de Educación.

Ese comentario especial fue aceptado por la gerencia, según la Oficina de la Contralora.

Sobre la flota vehicular, la auditoría encontró que encargados de vehículos oficiales en almacenes de la AEA no tenían nombramiento de gerente auxiliar de transportación de la Administración de Servicios Generales. Para el 12 de febrero de 2025, la AEA contaba con 215 vehículos y 131 conductores.

Como parte de sus recomendaciones, la Oficina de la Contralora pidió a la Oficina de Ética Gubernamental evaluar una situación relacionada con modificaciones en cotizaciones durante un proceso de compra.

También recomendó al secretario de Educación y a la dirección de la AEA corregir procesos de compra, distribuir equipos almacenados, completar inventarios, mejorar condiciones de almacenes, obtener certificaciones de fondos y reforzar controles para evitar pérdidas de alimentos federales.

El informe OC-26-51 está disponible en la página de la Oficina de la Contralora de Puerto Rico.

Condenan hallazgos y exigen responsabilidades a la Autoridad Escolar de Alimento

La presidenta de la Asociación de Empleados de Comedores Escolares de Puerto Rico, Nelly Ayala León, condenó los señalamientos contenidos en el más reciente informe de la Oficina de la Contralora sobre la Autoridad Escolar de Alimentos (AEA), al asegurar que las irregularidades detectadas confirman las preocupaciones que, durante años, han expresado los empleados sobre el manejo administrativo de la agencia.

Ayala León afirmó que el informe refleja una realidad que los trabajadores han denunciado constantemente: mientras equipos valorados en millones de dólares permanecían almacenados sin distribuir y se registraban pérdidas de alimentos, en muchos comedores escolares los empleados enfrentaban dificultades para ofrecer el servicio debido a la falta de equipos, materiales y, en ocasiones, de alimentos necesarios para atender adecuadamente a los estudiantes.

“Los hallazgos de la Contralora nos llenan de indignación, pero lamentablemente no nos sorprenden. Durante mucho tiempo nuestros empleados nos manifestaron su preocupación por la forma en que se administraban los recursos de la Autoridad Escolar de Alimentos. Hoy queda evidenciado que esas preocupaciones tenían fundamento”, expresó la líder sindical.

“Lo más doloroso es que mientras había equipos almacenados por millones de dólares, muchos comedores escolares trabajaban con equipos deteriorados, insuficientes o esperando reemplazos. Incluso hubo momentos en que el personal enfrentó limitaciones por la falta de alimentos o de recursos necesarios para brindar el servicio de manera eficiente. Esa realidad la vivieron nuestros trabajadores todos los días.”

La presidenta de la Asociación enfatizó que los empleados de los comedores escolares no tienen participación en las decisiones relacionadas con compras, contratación, inventarios, distribución de equipos o administración de almacenes, por lo que rechazó cualquier intento de responsabilizarlos por las deficiencias señaladas en la auditoría.

“Nuestros trabajadores no compran equipos, no autorizan órdenes de compra, no administran almacenes ni deciden cómo se distribuyen los recursos. Su responsabilidad es preparar y servir alimentos a nuestros estudiantes con lo que reciben. Las decisiones administrativas corresponden a la gerencia, y es allí donde deben establecerse las responsabilidades.”

Ayala León indicó que desde que comenzó la auditoría orientó a los empleados a colaborar plenamente con la Oficina de la Contralora y a mantenerse tranquilos porque siempre han cumplido con sus funciones.

La líder obrera también recordó que estos acontecimientos ocurren mientras los empleados continúan esperando mejoras en sus condiciones laborales y la negociación de un nuevo convenio colectivo.

“Es inaceptable que nuestros trabajadores lleven años esperando justicia. Estamos negociando un convenio colectivo desde el año 2022 y el último convenio firmado para este sector data del 2012. Han pasado más de diez años sin que estos servidores públicos cuenten con un acuerdo que reconozca su trabajo, atienda sus necesidades y les brinde la estabilidad que merecen.”

Asimismo, hizo un llamado al Departamento de Educación y a la administración de la Autoridad Escolar de Alimentos para que implementen de inmediato las recomendaciones emitidas por la Oficina de la Contralora y fortalezcan los controles administrativos para evitar que situaciones como estas vuelvan a repetirse.

“No permitiremos que los empleados sean utilizados como chivos expiatorios de decisiones administrativas. Quienes todos los días preparan y sirven con dedicación los alimentos han demostrado su compromiso con nuestros estudiantes aun trabajando, muchas veces, con recursos limitados. Es momento de que se rindan cuentas, se corrijan las deficiencias y se respete el trabajo de quienes sostienen el Programa de Comedores Escolares.”

La Asociación de Empleados de Comedores Escolares de Puerto Rico reiteró su compromiso con la defensa de los trabajadores y con un Programa de Comedores Escolares eficiente, transparente y capaz de garantizar el mejor servicio alimentario para todos los estudiantes del sistema público de enseñanza.