Puerto Rico registra la tasa de pobreza infantil más baja en más de 30 años, pero persisten retos económicos
Aunque la proporción de menores que viven bajo el nivel de pobreza cayó a 52%, todavía unos 248,000 niños y jóvenes enfrentan condiciones de vulnerabilidad económica.
Puerto Rico alcanzó en 2024 la tasa de pobreza infantil más baja en más de tres décadas, según el informe 2026 KIDS COUNT Data Book, divulgado por la Annie E. Casey Foundation y presentado localmente por el Instituto del Desarrollo de la Juventud (IDJ).
La tasa se redujo de 58% en 2022 a 52% en 2024, una disminución que representa uno de los avances más significativos registrados en la isla en materia de bienestar infantil.

No obstante, el informe advierte que alrededor de 248,000 niños, niñas y jóvenes continúan viviendo bajo el nivel de pobreza, por lo que organizaciones dedicadas al tema insisten en la necesidad de mantener e intensificar las políticas públicas dirigidas a fortalecer a las familias.
“Alcanzar la tasa de pobreza infantil más baja en más de 30 años es una buena noticia para Puerto Rico y una señal clara de que atender este desafío es posible”, expresó la directora ejecutiva del IDJ, Sarah Vázquez-Pérez.
El estudio señala que, pese a la reducción en la pobreza, la situación económica de muchas familias sigue siendo precaria. La mediana de ingresos de los hogares con menores en Puerto Rico es de $28,542 al año, cifra que se encuentra muy por debajo de cualquier jurisdicción estadounidense.
Además, el 11% de los jóvenes entre 16 y 19 años no estudia ni trabaja, una estadística que coloca a Puerto Rico en la segunda peor posición entre las jurisdicciones de Estados Unidos.
El informe también identifica desafíos en educación temprana. Actualmente, el 43% de los niños de tres y cuatro años no está matriculado en programas preescolares, una cifra que aumentó respecto al periodo anterior.
Por otro lado, el porcentaje de abuelos responsables del cuidado de sus nietos aumentó a 39%, reflejando cambios en la composición de los hogares y la necesidad de fortalecer los sistemas de apoyo familiar.
Entre los indicadores positivos, Puerto Rico mantiene una de las tasas más bajas de menores sin seguro médico, con más del 98% de los niños cubiertos por algún plan de salud.
El perfil de datos también muestra mejorías en otros indicadores económicos. La proporción de niños que viven en pobreza bajó de 57% en 2019 a 52% en 2024; los menores con padres sin empleo seguro disminuyeron de 52% a 45%; y los adolescentes que no estudian ni trabajan pasaron de 12% a 11%.
Sin embargo, persisten rezagos en áreas como educación y salud. El porcentaje de bebés con bajo peso al nacer aumentó de 10.1% a 10.9%, mientras que la tasa de muertes de niños y adolescentes subió de 20 a 22 por cada 100,000 menores.
Ante este panorama, el IDJ exhortó a los responsables de política pública a fortalecer la educación temprana, ampliar las oportunidades de aprendizaje extendido, conectar a la juventud con rutas de empleo y utilizar los datos para dirigir inversiones que continúen reduciendo la pobreza infantil y mejorando la movilidad económica de las familias puertorriqueñas.


