PIP denuncia proyecto que modifica protecciones al carso abre la puerta a su explotación
Legisladores del partido advierten que la medida pondría en riesgo acuíferos, ecosistemas y la planificación ambiental
El Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) aseguró este domingo que el proyecto de la Cámara de Representantes 1079, el cual busca enmendar la Ley 292-1999, que protege la fisiografía cársica del archipiélago, abriría la puerta a su explotación.
“El carso no es un terreno disponible para experimentos de flexibilización regulatoria ni para favorecer intereses económicos sobre la ciencia y la protección ambiental. Estamos impulsando estas resoluciones municipales porque proteger el carso es proteger el agua, los ecosistemas y el futuro de Puerto Rico”, expresó Elvin Joel Estrada García, legislador municipal del PIP en Peñuelas.
Estrada García, quien es biólogo y educador, explicó que Peñuelas es parte del carso del sur y que esta zona tiene una gran importancia ecológica.
“El sistema cársico de Puerto Rico constituye una de las regiones naturales más importantes y frágiles del Caribe, extendiéndose por amplias zonas del país y comprendiendo mogotes, cuevas, sumideros, humedales, ríos subterráneos y acuíferos esenciales para el abastecimiento de agua potable, la agricultura, la industria y el equilibrio ecológico”, comentó Estrada García.
Con estas expresiones coincidió Manolo Díaz Pérez, portavoz de la Secretaría Ambiental del PIP y espeleólogo, quien advirtió que el PC 1079 podría debilitar sustancialmente el marco jurídico de protección ambiental vigente bajo la Ley 292-1999 y el Plan y Reglamento del Área de Planificación Especial del Carso.
“Es altamente preocupante la modificación del lenguaje de política pública de la ley, sustituyendo el énfasis en ‘proteger y conservar’ por un enfoque de ‘proteger, aprovechar y manejar’, lo que, según sectores científicos, ambientales y comunitarios, desplaza la prioridad normativa hacia la explotación económica de un sistema geológico extremadamente vulnerable”, dijo Díaz Pérez.
“Igualmente, es peligroso que se continue reduciendo las facultades fiscalizadoras del Departamento de Recursos Naturales y Ambientales (DRNA), incluyendo la eliminación de requisitos de autorización para determinadas estructuras y proyectos dentro de áreas cársicas protegidas. Lamentablemente, el secretario del DRNA entregó totalmente sus funciones a la construcción desmedida y desprotección ecológica. Waldemar Quiles ha debilitado enormemente la agencia, por lo cual debería renunciar a su cargo”, añadió.
El PIP también señaló que es motivo de preocupación la exclusión de procesos reglamentarios de la Ley de Procedimiento Administrativo Uniforme (LPAU), lo cual podría limitar mecanismos fundamentales de transparencia, participación ciudadana, vistas públicas y debido proceso administrativo en asuntos relacionados con la gestión del carso.
En el caso de Barceloneta, la Legislatura Municipal aprobó por unanimidad el pasado 2 de junio, la resolución presentada por el legislador del PIP, Radamés Medina Concepción.
“El carso en Barceloneta es fundamental porque alberga el Acuífero del Norte, la principal reserva de agua subterránea de Puerto Rico que abastece a cientos de miles de habitantes y a la zona industrial. Además, su topografía de mogotes y cuevas sustenta ecosistemas únicos y protege áreas naturales. Es importante que los pueblos, especialmente aquellos dentro de la zona del carso, se expresen y apoyen estas resoluciones como ocurrió en Barceloneta”, comentó Medina.
“No es casualidad que el 37% de los terrenos propuestos para construir el proyecto Esencia están dentro de la zona del carso. Esta área es clave para el ecosistema y la protección de los acuíferos, y ese proyecto va a afectar aún más el agua disponible para nuestra gente. Los que perderíamos con la destrucción del carso y con la construcción de Esencia, seremos las y los caborrojeños. Hay que oponernos a Esencia y al PC 1079”, declaró Yolanda Irizarry González, legisladora municipal del PIP y artesana en Cabo Rojo.


