El superintendente de la Policía, Joseph González, no confirmó ni descartó si el alcalde de Coamo, Juan Carlos “Tato” García Padilla, cuenta con escolta tras una supuesta amenaza del “bajo mundo”, en una entrevista marcada por respuestas evasivas y falta de precisión sobre las medidas de seguridad.
Durante su participación en el programa Pega’os en la mañana de la periodista Milly Méndez, González fue cuestionado en múltiples ocasiones sobre si al alcalde se le asignó protección directa. Sin embargo, evitó ofrecer una contestación clara, limitándose a insistir en que la prioridad de la Uniformada es la seguridad, sin especificar si eso incluye escoltas o vigilancia particular.
El jefe de la Policía confirmó que la advertencia surge de una confidencia recibida el miércoles, lo que activó al equipo de trabajo rápido para corroborar la información. También indicó que sostuvo comunicación directa con el alcalde y que este se mantiene en contacto con las autoridades, aunque nuevamente sin detallar acciones concretas para su protección.
Ante preguntas insistentes sobre si García Padilla estaba siendo protegido, González reiteró que la Policía está “haciendo el trabajo” y que la seguridad es prioridad, pero evitó precisar si se trata de una asignación formal de escolta. En un momento reconoció que están protegiendo, aunque sin aclarar de qué manera, manteniendo la ambigüedad a lo largo de toda la entrevista.
La investigación se da en medio de un escenario de violencia que el propio alcalde ha descrito como una “guerra entre gangas vinculadas al narcotráfico” en Coamo.
González coincidió en que existe una disputa por el control de puntos de droga en la zona, señalando que personas que han salido de prisión buscan retomar territorio, lo que ha elevado la tensión criminal en el municipio.
Por su parte, García Padilla ha reiterado que continuará con su rutina diaria sin temor, pese a haber sido informado de la supuesta amenaza. El alcalde indicó que no ha solicitado presencia policiaca permanente frente a su residencia y defendió sus expresiones sobre la criminalidad en el pueblo.
Mientras la Policía mantiene activa la investigación, las declaraciones del superintendente dejan sin una respuesta concreta uno de los puntos clave del caso: si el alcalde cuenta, o no, con escolta ante la alegada amenaza.




