El Gobierno de Estados Unidos estudia conceder un rescate federal de hasta 500 millones de dólares a Spirit Airlines, en medio de las dificultades financieras de la aerolínea de bajo costo, que enfrenta riesgo de liquidación por el alza en los precios del combustible y su situación tras la bancarrota.
La Administración de Donald Trump negocia una posible ayuda para evitar la quiebra de la aerolínea y preservar miles de empleos, aunque existen dudas internas sobre su viabilidad.
Según informó CNN, citando fuentes cercanas a las negociaciones, el plan contemplaría financiación respaldada por el Gobierno a cambio de una participación en la compañía, lo que permitiría mantener sus operaciones mientras reestructura su deuda.
La aerolínea, una de las principales de bajo costo en EE. UU., ha enfrentado graves problemas financieros en los últimos años, incluyendo múltiples procesos de bancarrota y pérdidas persistentes desde la pandemia.
El posible rescate se produce en un contexto de fuerte aumento en los precios del combustible, impulsado por tensiones geopolíticas, lo que ha agravado la situación de Spirit Airlines y puesto en riesgo su plan de reestructuración.
El presidente Donald Trump ha mostrado disposición a intervenir para proteger unos 14,000 empleos, mientras que el secretario de Transporte, Sean Duffy, ha expresado reservas sobre el uso de fondos públicos, advirtiendo que podría tratarse de “invertir dinero en una empresa sin futuro claro”.
Analistas señalan que la eventual desaparición de la aerolínea podría reducir la competencia en el mercado y provocar un aumento en las tarifas aéreas en Estados Unidos, beneficiando a sus competidores.
El debate sobre el rescate también plantea interrogantes sobre el precedente que podría sentar para otras compañías del sector en dificultades, en un momento de elevada incertidumbre para la industria aérea.





