Más pacientes de cannabis medicinal, cuyas licencias van en decadencia, aumentaron en un 53 % los gramos que consumían, luego de que el precio cayó en un 34 % entre los últimos dos años.
El hallazgo surge de un estudio de mercado que abarcó entre 2018 y 2025, hecho por la empresa V2A Consulting y comisionado por el Departamento de Salud (DS), al que está adscrita la Junta Reglamentadora de Cannabis Medicinal (JRCM).
Carol Frederique, gerente de proyectos en V2A, quien presentó el análisis “Actualización del estudio de mercado de la industria del cannabis medicinal en Puerto Rico” en la Primera Cumbre de Cannabis Medicinal de la JRCM, señaló que esa estadística tiene una “correlación negativa fuerte”.
“Tenemos que estar bien conscientes, a medida en que tomamos decisiones de política pública, de cómo esto afecta el precio del gramo de flor y entonces cómo esto afecta el nivel de consumo del paciente, y lo que queremos hacer con eso”, planteó.
A preguntas de la prensa y de asistentes de la cumbre sobre una implicación en una reventa o manipulación ilegal del producto, el secretario de Salud, Víctor Ramos Otero, dijo que el cannabis solo se vende a pacientes licenciados, aunque conoce de casos en que se ha vendido el cannabis de dispensario fuera del establecimiento.
“Trabajamos con la Policía y agencias reguladoras en estos temas. Tenemos inspectores de sustancias que participan en redadas con Policía y agencias de ley y orden. Todo lo que sea que no sea conforme a la ley se va a perseguir”, contestó en rueda de prensa previo a su participación en el evento.
Por su parte, la directora ejecutiva de la JRCM, Marjorie Tolentino Rivera, detalló que hay más de 13 inspectores que trabajan con establecimientos y realizan inspecciones presenciales. Mencionó, al igual que el secretario, que la Junta realiza una revisión integral del Reglamento 9038, que implementa la Ley 42 del 2017, conocida como la Ley MEDICINAL.
“Estamos enfatizando la educación al programa de la industria, que los empleados sepan cuáles son los procesos correctos para trabajar en pos de un crecimiento regulado y fiscalizado”, subrayó la directora ejecutiva.
El estudio halló también que, en los primeros cinco años analizados, los dispensarios aumentaron de 37 a 305, mientras que el promedio de ventas anuales cayó en un 7 %. Pero desde 2023, cuando empezó la merma de esos establecimientos, tanto la tendencia anual de ventas como el promedio creció en un 7 % y 11 %, respectivamente.
Actualmente, según el análisis, hay 305 dispensarios y 108,119 pacientes activos.
Oferta supera la demanda, mientras bajan licencias
Otra dato expuesto en el análisis es que, en 2025, la oferta de cannabis medicinal por paciente superó la demanda por 27 millones de gramos, una brecha sostenida desde 2021.
Mientras la demanda ese año, para un promedio de 120,464 pacientes, alcanzó 86 millones de gramos —una media de consumo mensual de 54 % por paciente—, la oferta llegó a 113 millones de gramos con 68 cultivos activos y 1,587 gramos producidos por paciente, un aumento de 24 % desde 2022.
Ramos Otero, cuando fue abordado por otro asistente del evento perteneciente a la industria sobre cómo atender esa brecha, respondió que no le corresponde al Estado indicarle a las empresas dónde invertir o no en un mercado saturado.
“Eso va en contra del concepto de libre empresa. En libre empresa, es el empresario que decide […] La gente tiene que tomar sus decisiones basados en los estudios, no basado a que el Gobierno va a cerrar”, expresó.
Con el desarrollo de un índice de saturación para medir la concentración del mercado, el estudio encontró que, el año pasado, 216 dispensarios y 76,506 pacientes se concentran en municipios clasificados con índice medio, que es la categoría predominante a nivel geográfico. Todo el área metropolitana está en este renglón.
Por otra parte, el 27% de los dispensarios (82) y el 20% de los pacientes (21,370) se ubican en municipios con índice alto o muy alto, lo que representaque una proporción minoritaria del mercado opera en zonas con mayor densidad competitiva relativa.
Ese año, también se registró el primer declive en renovaciones de licencias de cannabis medicinal, mientras que cada año reducen los pacientes nuevos. Asimismo redujo la cantidad de doctores licenciados a 84, una disminución de 69 % desde 2019, que se mantiene representada por médicos generalistas.
En el período de seis años analizados, se vio incluso un incremento en recomendaciones para tratar más condiciones psicológicas, como insomnio, ansiedad y depresión, que físicas, como dolor crónico, espasmo o artritis.
Recomendaciones del estudio
Entre las recomendaciones que aborda el estudio de V2A, está la eliminación de la licencia para el médico, puesto que la seguridad está en la continuidad del cuidado, y es una sugerencia que Ramos Otero avaló.
Todas, dijo, serán evaluadas por la JRCM y cualquier cambio se haría a nivel de la Junta y el Reglamento, y no sería por ley. El secretario recordó que hubo varias sugerencias que hizo cuando presidió el Colegio de Médicos Cirujanos ante la aprobación de la ley que no se consideraron y retomaría ahora.
Otras del estudio, a nivel de política pública, incluyen destinar fondos generados por el programa a estudios clínicos sobre cannabis e incluir representación de los pacientes en la JRCM. En cuanto a la operación de la Junta, ampliar el uso de tecnología para fiscalización a al industria.
Sobre las licencias, en lugar de fijar un número de licencias por paciente y por establecimiento, se sugirió tomar decisión de otorgamiento basada en datos del cultivo y la manufactura (demanda y oferta) y el índice de saturación municipal de dispensarios.
Joaquín A. Rosado Lebrón cubre salud para Metro Puerto Rico a través del programa Report for America.





