Economía

Bacó apuesta a los incentivos de investigación y desarrollo para atraer compañías de Inteligencia Artificial

El exdirector del Banco Gubernamental de Fomento abordó la necesidad de un mejor servicio eléctrico en la isla con ayuda externa.

Alberto Bacó Bagué
Foto de archivo CPI
Alberto Bacó Bagué Foto de archivo CPI

Si bien mucho del enfoque en las discusiones sobre la Ley 60 de 2019 es sobre la exención contributiva a inversionistas extranjeros, uno de los grandes atractivos para atraer a las compañías de tecnología es el beneficio contributivo para investigación y desarrollo (R&D por sus siglas en inglés), argumentó recientemente Alberto Bacó, exdirector del Banco Gubernamental de Fomento.

Para Bacó el incentivo en investigación y desarrollo es lo que va a permitir atraer a las compañías que tienen un componente de inteligencia artificial (AI, por sus siglas en inglés). Lo que a su vez puede tener el efecto colateral de atraer soluciones para los problemas del servicio eléctrico.

“Soy muy optimista con la forma en que la AI se está desarrollando en nuestra isla porque ahora hay muchas soluciones en la Biofarma y en todos los campos que utilizan AI y utilizan R&D. Nuestro programa de promoción ahora no se trata sólo de exenciones contributivas, sino que también ofrecemos créditos contributivos para investigación y desarrollo, que son muy efectivos porque se convierten en cash”, argumentó Bacó en el evento Tokenize LATAM celebrado en Puerto Rico.

El Código de Incentivos, también conocido como la Ley 60, ofrece uno en el renglón de R&D para compañías que ya tienen otro decreto bajo el mismo estatuto. El beneficio consiste en hasta un 50 por ciento de reembolso en lo que la compañía invierte en su segmento de investigación y desarrollo, especialmente actividades enfocadas en la ciencia y la tecnología.

Bacó argumentó que además de atraer compañías, el marco de incentivos contributivos está causando también que firmas de capital privado se interesen en las empresas que se están desarrollando en la isla. Bacó reconoció que, aunque las estadísticas de manufactura son alentadoras, los niveles de actividad económica en este sector no se comparan con el nivel de actividad de los años 90. De esta manera, las compañías de inteligencia artificial pueden servir como un valor añadido para la manufactura.

“Hay estadísticas impresionantes sobre la manufactura. El problema es que el mundo ha cambiado y ya no estamos recibiendo las nuevas grandes operaciones de manufactura”, dijo Bacó.

Bacó se mostró optimista en la discusión, con Michael Terpin— fundador de la conferencia Tokenize LATAM y de la firma de inversión de criptomonedas BitAngels. Sin embargo, Terpin resaltó que la inteligencia artificial requiere de centros de data que consumen mucha electricidad y el servicio de energía eléctrica de Puerto Rico es costoso y poco confiable. Pero Bacó argumentó que la isla se beneficiará de proyectos como el cable marino que traerá energía eléctrica de República Dominicana a Puerto Rico.

“Estoy de acuerdo con que no hemos podido solucionarlo nosotros mismos. No hay razón para predecir que nosotros mismos seremos capaces de [solucionar los problemas de electricidad]. Así que necesitamos ayuda, y la ayuda está llegando y el dinero está ahí”, contestó Bacó a Terpin, quien también se mostró entusiasmado con el ecosistema de AI en la isla.

Ambos insistieron que los diferentes incentivos contributivos mantienen a Puerto Rico en una posición competitiva contra otras jurisdicciones, como el estado de Florida, que también usan bajas tasas de impuestos para atraer empresas de otros estados.

“Quizás soy ingenuo o creo demasiado en Puerto Rico, pero digo que nuestra propia realidad crea una selección positiva porque la gente que se ha mudado aquí, no se mudará a Miami. Están ganando tanto dinero y saben que la tecnología que están desarrollando vale tanto que no considerarán mudarse a Miami. Están aquí”.