La delegación de Irán, encabezada por el presidente del Parlamento, Mohamad Baqer Qalibaf, llegó en las últimas horas a Islamabad para participar en las negociaciones con Estados Unidos destinadas a poner fin al conflicto iniciado hace más de un mes.
El equipo incluye al ministro de Exteriores, Abbas Araqchi; el secretario del Consejo de Defensa, Ali Akbar Ahmadian; y el gobernador del Banco Central, Abdolnaser Hemati, entre otros altos cargos.
A su llegada, los representantes iraníes fueron recibidos por autoridades de Pakistán, incluido el ministro de Exteriores, Ishaq Dar, en un gesto que subraya el papel mediador del país asiático.
Las autoridades iraníes han condicionado el inicio de las conversaciones al levantamiento de sanciones por parte de Estados Unidos y a la extensión del alto el fuego a Líbano.
El presidente iraní, Masud Pezeshkian, advirtió además de que el diálogo “carece de sentido” si Israel no cesa sus ataques en territorio libanés.
Pakistán ve un momento decisivo
El primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif, calificó las conversaciones como un momento “decisivo” para lograr la paz, aunque advirtió de que la siguiente fase será “difícil”.
Sharif destacó el alto el fuego temporal alcanzado esta semana y agradeció a ambas partes haber aceptado negociar en Islamabad, lo que describió como un logro diplomático relevante.
El dirigente aseguró que su Gobierno trabajó “día y noche” para facilitar el diálogo y rebajar la tensión entre Teherán y Washington.
Trump mantiene la presión
En paralelo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha advertido de que reanudará los ataques contra Irán si no se logran avances en un plazo de 24 horas.
El mandatario aseguró que los buques estadounidenses en el golfo Pérsico están siendo equipados con “las mejores armas jamás creadas” y reiteró que serán utilizadas si fracasa el diálogo.
Además, reconoció que Irán mantiene una baza clave en el conflicto: su control sobre el estrecho de Ormuz, fundamental para el comercio energético global.
Mientras tanto, el vicepresidente JD Vance ya se dirige a Pakistán para participar en unas conversaciones marcadas por la incertidumbre y la presión militar.





