La Cámara de Representantes aprobó el informe final de la Comisión de Ética que impone una amonestación al representante Emilio Carlo Acosta, tras evaluar dos querellas vinculadas a un incidente de tránsito ocurrido en Mayagüez en 2025, en el que el legislador realizó una llamada a un alto mando de la Policía mientras era intervenido por un agente.
La determinación, adoptada de forma unánime por la Comisión y avalada por el pleno, concluye que no se logró probar la comisión de las faltas más graves alegadas en las querellas.
Sin embargo, establece que Acosta incurrió en conducta indebida al no mantener la imagen adecuada ni el respeto público que exige la Asamblea Legislativa. Además de la llamada, también se le señaló por no notificar su participación en un pleito judicial.
El representante Denis Márquez, quien participó del proceso, sostuvo que durante las vistas adjudicativas los testimonios no fueron suficientes para sostener imputaciones más severas.
“Las querellas hay que probarlas con evidencia sustancial”, planteó al justificar su voto a favor de la amonestación como sanción final.
El caso se remonta a marzo de 2025, cuando Acosta fue detenido en Mayagüez por rebasar una luz roja de forma negligente. El incidente, captado por cámaras corporales, derivó en una multa que posteriormente fue validada en los tribunales. A raíz de ese evento, se radicaron dos querellas éticas que activaron el proceso interno en la Cámara.
Según se explicó previamente desde la Comisión de Ética, este tipo de procesos incluye la notificación al legislador, la presentación de su respuesta y la evaluación de los méritos antes de recomendar sanciones. Las medidas disciplinarias pueden variar desde una amonestación hasta la expulsión, dependiendo de la gravedad de los hallazgos.
Con la aprobación del informe final, la Cámara da por concluido el proceso disciplinario, limitando la sanción a una amonestación tras descartar que se hubiesen cometido las violaciones más graves originalmente alegadas.





