La Haya, 1 abr (EFE).- Países Bajos conmemora este miércoles, el 25 aniversario del primer matrimonio entre personas del mismo sexo celebrado en el mundo, lo que llega en un momento de creciente preocupación por los datos que reflejan un retroceso en la aceptación de la homosexualidad en este país pionero.
Con motivo del aniversario, Ámsterdam celebró esta madrugada una ceremonia en el ayuntamiento en la que tres parejas homosexuales contrajeron matrimonio ante la alcaldesa, Femke Halsema, y el primer ministro, Rob Jetten, el primer jefe de Gobierno en Países Bajos abiertamente homosexual.
Hace un cuarto de siglo, el entonces alcalde Job Cohen, presente también anoche en el acto, ofició ante la prensa internacional las primeras bodas homosexuales de la historia en ese mismo edificio.
Jetten, que tiene planes de boda con su pareja, el deportista argentino Nicolás Keenan, calificó el acto de un “honor” y dirigió unas palabras a las parejas en las que recordó su propia adolescencia.
“Gracias a las parejas que entonces abrieron el camino, yo, con 14 años, vi confirmado lo que aún dudaba internamente: pertenezco, igual que todos los demás”, afirmó el ahora primer ministro.
La legalización del matrimonio homosexual en Países Bajos el 1 de abril de 2001 desencadenó un proceso de cambios legislativos a nivel global.
Desde entonces, 37 países han seguido el ejemplo neerlandés, según la organización de derechos LGTBI+ ILGA.
En Países Bajos, más de 36.000 parejas del mismo sexo han contraído matrimonio en estos 25 años, según la agencia oficial de estadísticas CBS.
Sin embargo, el balance global es preocupante; en casi el doble de países que los que permiten el matrimonio homosexual, la homosexualidad sigue siendo ilegal, y en algunos de ellos, una relación entre personas del mismo sexo puede conllevar la pena de muerte.
La aceptación retrocede
Durante mucho tiempo, Países Bajos fue pionero mundial en la aceptación homosexual.
Pero este aniversario llega en un momento de inquietud creciente, puesto que, según datos de los últimos años, hasta 2021 la tolerancia había aumentado de forma sostenida en casi todos los ámbitos sociales en Países Bajos, pero hace cinco años se produjo un giro en el sentido contrario.
Un estudio publicado recientemente por la Universidad de Ámsterdam sobre las actitudes de más de 31.000 estudiantes de secundaria muestra la magnitud del problema: el 41 % de los jóvenes encuestados considera que las personas con una orientación sexual distinta no son “iguales”, y el 35 % sostiene que las personas no deberían poder elegir de quién enamorarse.
No está claro cómo se relacionan estos datos con el pasado y aún no se ha realizado una investigación sobre los motivos por los que los jóvenes piensan de forma conservadora sobre el colectivo.
Los investigadores señalan la llamada “manosfera” -el ecosistema de influencers digitales que explotan las inseguridades de hombres jóvenes y normalizan la homofobia, la misoginia y el racismo- como uno de los factores que explican este retroceso.
El confinamiento durante la pandemia en 2020 y 2021 habría acelerado la exposición de los adolescentes a estos contenidos.
A ello se suma la reticencia de los centros educativos a impartir educación sexual, en parte por la presión de campañas de desinformación contra programas de sensibilización.
Un primer ministro como referente
El propio Jetten, que también usa las redes sociales para normalizar esta parte de su vida privada, aludió en su discurso en el ayuntamiento a esta fragilidad: “Cada vez constatamos con más frecuencia que este derecho conquistado no es un derecho dado por sentado, sino algo que debemos proteger cada día”, señaló.
En su primera rueda de prensa como primer ministro a finales de febrero, Jetten admitió públicamente que lleva “ya 10 años lidiando con una homofobia enorme”, y sostuvo que esta se traduce en “amenazas diarias” y denuncias ante las autoridades cada semana.
Además, aseguró que hace años optó por no “esconderse” ni “salir corriendo”, sino por “poner un espejo” ante la sociedad al visibilizar en ocasiones esas amenazas.
El diario neerlandés NRC analizó la actividad en el perfil del jefe del Gobierno y aseguró que Jetten recibió más de 200 reacciones homófobas, de 180 cuentas distintas, solo en los primeros días de su mandato tras publicar mensajes en su cuenta oficial en X.
Entre los mensajes homófobos había insultos, estereotipos, imágenes manipuladas con inteligencia artificial y comentarios en los que se afirmaba que un primer ministro homosexual sería “indigno de Países Bajos”.
La alcaldesa Halsema, al oficiar las bodas esta madrugada, recuperó las palabras “históricas” que Job Cohen pronunció ante las primeras parejas hace 25 años: que decir “estamos casados” suena mucho mejor que “estamos emparejados civilmente”.





