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Tribunal Supremo de EE. UU. falla contra la prohibición de terapias de conversión en Colorado

Organizaciones de defensa de derechos humanos alertan del riesgo para menores que representa la desacreditada práctica

People carrying "Ban Conversion Therapy" banner at Brighton Pride Parade
Las terapias de conversión han sido ampliamente desacreditadas por organizaciones médicas como la Asociación Médica Estadounidense, la Asociación Estadounidense de Psicología y la Academia Estadounidense de Pediatría, que las consideran ineficaces y potencialmente perjudiciales. (TWPhotography/Getty Images)

El Tribunal Supremo de Estados Unidos falló este martes en contra de la prohibición de las terapias de conversión en el estado de Colorado, en una decisión que supone un revés legal para la comunidad LGTBI en el Día Internacional de la Visibilidad Trans.

El fallo, adoptado con ocho votos a favor y uno en contra, respalda la demanda presentada por la terapeuta evangélica Kaley Chiles, quien alegó que la legislación vulnera su derecho a la libertad de expresión recogido en la Primera Enmienda de la Constitución.

Según el dictamen, redactado por el juez Neil Gorsuch, la ley de Colorado no solo prohíbe intervenciones físicas, sino que también limita la expresión de quienes defienden este tipo de terapias.

El tribunal sostuvo que cualquier norma que restrinja la libertad de expresión en función del punto de vista supone un ataque a los principios constitucionales.

No obstante, la decisión no anula de forma inmediata la prohibición vigente desde 2019, sino que devuelve el caso a instancias inferiores para una revisión más detallada, lo que podría tener implicaciones en otros estados.

Chiles argumentó que la ley condiciona sus conversaciones con clientes menores de edad y la expone a sanciones, incluidas multas de hasta $5,000, la suspensión de su práctica profesional y la pérdida de licencia.

En una enérgica disidencia, la jueza Ketanji Brown Jackson advirtió que sus colegas no habían considerado “las posibles consecuencias desastrosas a largo plazo” de su decisión.

“En última instancia, dado que la mayoría está jugando con fuego en este caso, temo que el pueblo de este país salga perjudicado”, escribió.

“Estamos en una pendiente resbaladiza: por primera vez, la Corte Suprema ha interpretado la Primera Enmienda para avalar el riesgo de daño terapéutico a los niños al limitar la capacidad del Estado para regular a los proveedores médicos que tratan a pacientes mediante el habla”, escribió Jackson.

Continuó: “¿Qué sigue? En el peor de los casos, nuestro sistema médico se desmorona a medida que diversos profesionales de la salud con licencia —terapeutas, psiquiatras y presumiblemente cualquier otro que afirme utilizar el habla al administrar tratamientos a pacientes— comienzan a ejercer ampliamente su recién adquirido derecho constitucional a brindar atención médica deficiente”.

Práctica desacreditada

Las terapias de conversión han sido ampliamente desacreditadas por organizaciones médicas como la Asociación Médica Estadounidense, la Asociación Estadounidense de Psicología y la Academia Estadounidense de Pediatría, que las consideran ineficaces y potencialmente perjudiciales.

Actualmente, más de una veintena de estados en Estados Unidos mantienen prohibiciones totales o parciales sobre estas prácticas.

Organizaciones LGTBI alertan de riesgos para menores

Cuatro importantes organizaciones LGTBI criticaron la decisión del tribunal y advirtieron que las terapias de conversión suponen un riesgo grave para los menores.

La organización The Trevor Project calificó el fallo como “un trágico retroceso” que podría poner en peligro la vida de jóvenes LGTBI. Su director ejecutivo, Jaymes Black, afirmó que estas prácticas provocan daños psicológicos duraderos y que quienes son sometidos a ellas tienen más del doble de probabilidades de intentar suicidarse.

Por su parte, la organización Human Rights Campaign tildó la decisión de “temeraria” y alertó de que podría traducirse en un mayor sufrimiento para menores en Estados Unidos. Su presidenta, Kelley Robinson, criticó el debilitamiento de las protecciones existentes.

Asimismo, el abogado Carl Charles, de Lambda Legal, subrayó que los jóvenes LGTBI “no necesitan ser cambiados”, sino apoyo y reconocimiento.

En la misma línea, Polly Crozier, de GLAD Law, recalcó que la decisión no altera la evidencia científica sobre el daño de estas prácticas y aseguró que continuarán los esfuerzos para proteger a los menores y sus familias frente a la terapia de conversión.

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