El papa León XIV exhortó a los jóvenes a tomar distancia del ruido constante de las redes sociales y fomentar espacios de silencio y reflexión como vía para encontrar sentido y profundidad en sus vidas, durante un encuentro celebrado este sábado en el Principado de Mónaco.
En una reunión con jóvenes y catecúmenos en la plaza de la Iglesia Santa Devota, el pontífice centró su mensaje en la necesidad de desconectarse del ritmo acelerado que imponen las plataformas digitales y reencontrarse con experiencias auténticas.
“El Papa ha recomendado a los jóvenes que tengan “momentos de silencio y de escucha” para “acallar el frenesí” de los mensajes, los reels y los chats y para “profundizar y saborear la belleza de estar juntos de verdad y de manera concreta””, expresó.
En ese contexto, insistió en la importancia de liberar el interior de distracciones superficiales para permitir una renovación espiritual.
“Hay que despejar la puerta del corazón de estas cosas para que el aire sano y oxigenante de la gracia pueda volver a refrescar y revitalizar sus habitaciones”.
El pontífice también advirtió sobre la búsqueda de validación en redes sociales, señalando que no llena el vacío emocional.
“La inquietud encuentra paz y se llena el vacío interior” y ”no con cosas materiales y pasajeras, ni siquiera con el reconocimiento de miles de ‘me gusta’, o con afiliaciones condicionantes, artificiales, a veces incluso violentas”.
Asimismo, reflexionó sobre la rapidez del mundo actual y la inestabilidad que puede generar en la identidad y las relaciones humanas.
“Vivimos en un mundo que parece ir siempre de prisa, ávido de novedades, amante de una fluidez sin vínculos, marcado por una necesidad casi compulsiva de cambios continuos: en las modas, en la apariencia, en las relaciones, en las ideas e incluso en dimensiones constitutivas de la identidad de la persona. Pero lo que da solidez a la vida es el amor”.
Durante su mensaje, León XIV hizo referencia a figuras jóvenes dentro de la Iglesia, como Carlo Acutis, a quien describió como un ejemplo contemporáneo de fe.
“Queridos jóvenes, estos dos santos nos animan y nos impulsan a imitarlos. De hecho, también hoy, como se ha recordado, la fe se enfrenta a desafíos y obstáculos, pero nada puede empañar su belleza y su verdad”.
Como parte de su agenda en Mónaco, el pontífice fue recibido por el príncipe Alberto II y la princesa Charlène, visitó el Palacio del Príncipe y sostuvo encuentros con la comunidad católica antes de celebrar una misa en el Estadio Louis II.





