La NASA desveló este martes un ambicioso plan para establecer una base permanente en la Luna en un plazo de siete años, un proyecto que requerirá una inversión de al menos $20,000 millones y que marca la mayor apuesta espacial de Estados Unidos desde el programa Apollo (1961-1972).
El administrador de la agencia, Jared Isaacman, detalló que la estrategia contempla un calendario intensivo de alunizajes tripulados a partir de 2028, algo que ninguna nación ha intentado en más de medio siglo.
El plan, dividido en varias fases, incluye la construcción de tres hábitats permanentes en la superficie lunar, el despliegue de vehículos exploradores fabricados por Toyota, así como un reactor de fisión nuclear y sistemas para procesar materiales del satélite, generar energía y sostener una colonia a largo plazo.
Se aplaza la estación espacial lunar
Para acelerar el proyecto, la NASA decidió pausar el desarrollo de Gateway, la estación espacial prevista en órbita lunar y en la que participaban empresas como Northrop Grumman. En su lugar, se priorizará la infraestructura directamente en la superficie de la Luna.
Regreso a la Luna en 2028
El éxito de esta hoja de ruta dependerá de la misión Artemis II, que enviará a cuatro astronautas a orbitar la Luna en los próximos días. Posteriormente, la misión Artemis IV buscará concretar el primer alunizaje tripulado desde 1972 a principios de 2028.
Para lograrlo, la NASA trabajará junto a compañías como Lockheed Martin, SpaceX y Blue Origin, con el objetivo de validar vehículos capaces de sostener un ritmo de una misión lunar cada seis meses.
“Estados Unidos no va a dejar nunca más la Luna”, aseguró Isaacman.
Competencia con China
El proyecto también responde a la creciente competencia con China, que ha intensificado sus misiones lunares no tripuladas y aspira a enviar astronautas antes de 2030.
La iniciativa forma parte de la estrategia espacial impulsada por el presidente Donald Trump, orientada a fortalecer la participación del sector privado en la exploración espacial.
El programa, denominado “Ignition”, contará con figuras clave como Dana Weigel, responsable de la Estación Espacial Internacional, y el ingeniero español Carlos García Galán, quien lidera el desarrollo del proyecto Moon Base.





