El G7 expresó este sábado su disposición a “tomar todas las medidas necesarias” para garantizar el suministro global de petróleo, ante el aumento de tensiones en el estratégico estrecho de Ormuz.
La advertencia se produce en medio de las dificultades en las rutas marítimas provocadas por la ofensiva militar de Estados Unidos e Israel contra Irán, lo que ha generado preocupación sobre el flujo energético a nivel mundial.
“Reafirmamos la importancia de salvaguardar las rutas marítimas y la seguridad de la navegación, incluido por el estrecho de Ormuz y todas las vías marítimas asociadas”, indicaron los ministros de Asuntos Exteriores del G7 en un comunicado.
El bloque también adelantó que evalúa medidas concretas para sostener el abastecimiento energético, incluyendo el uso de reservas estratégicas.
“Estamos dispuestos a tomar todas las medidas necesarias para apoyar el suministro global de energía tales como la liberación de reservas decidida por la Agencia Internacional de la Energía el 11 de marzo”, señalaron.
En el comunicado, los países del G7 condenaron además los ataques atribuidos a Irán y sus aliados contra infraestructura energética y civil en varias naciones del Medio Oriente, incluyendo Bahrein, Kuwait, Omán, Qatar, Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Jordania e Irak.
Asimismo, exigieron el “cese inmediato e incondicional” de estas acciones y respaldaron el derecho de los países afectados a defender sus territorios.
El grupo reiteró también su oposición a que Irán desarrolle armas nucleares y pidió el fin de su programa de misiles balísticos y de lo que describieron como actividades desestabilizadoras a nivel global.
La situación en el estrecho de Ormuz, por donde transita una parte significativa del petróleo mundial, mantiene en alerta a los mercados energéticos y a la comunidad internacional ante posibles interrupciones en el suministro.





