Las autoridades de Irán denunciaron este sábado la muerte de al menos 108 estudiantes a causa de un bombardeo atribuido a Israel contra una escuela femenina en la provincia de Hormozgán, en el sur del país. El ataque dejó además 60 personas heridas, según el último balance oficial.
De acuerdo con la Fiscalía del condado de Minab, varias niñas continuarían bajo los escombros del edificio de la escuela primaria Shajare Tayebé, donde al momento del ataque se encontraban 170 alumnas. Las autoridades no descartan que la cifra de fallecidas aumente en las próximas horas.
El gobernador de Minab, Mohammad Radamehr, indicó que se activó una operación de rescate para retirar los escombros y localizar posibles sobrevivientes. Añadió que, pese al ataque, “la situación en la ciudad está bajo control”.
El bombardeo ocurre en el contexto de la ofensiva conjunta lanzada por Estados Unidos e Israel contra objetivos en territorio iraní, y de la respuesta de Teherán con misiles dirigidos hacia territorio israelí y bases estadounidenses en la región.
El Consejo Supremo de Seguridad Nacional de Irán calificó el ataque como “pérfidas acciones del enemigo” y aseguró que habrá una “respuesta aplastante” por parte de las Fuerzas Armadas de la República Islámica.
El ministro de Asuntos Exteriores iraní, Abbas Araqchi, denunció que la escuela fue bombardeada “a plena luz del día, cuando estaba llena de estudiantes” y advirtió que “estos crímenes contra el pueblo iraní no quedarán sin respuesta”.
Por su parte, el presidente iraní, Masud Pezeshkian, condenó el ataque y lo describió como “bárbaro”, “cobarde” e “inhumano”. En su primera comunicación oficial desde el inicio de los bombardeos, expresó su pesar por las víctimas y afirmó que el hecho constituye “una página negra más” en la historia del país.
En paralelo, el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, confirmó el inicio de una operación militar conjunta con Estados Unidos para “eliminar la amenaza existencial” que, según su Gobierno, representa Irán.
El presidente estadounidense, Donald Trump, sostuvo que la ofensiva busca desmantelar las estructuras de poder de la República Islámica, en medio de negociaciones indirectas que se desarrollaban para alcanzar un nuevo acuerdo sobre el programa nuclear iraní.
La situación continúa en desarrollo mientras crece la preocupación internacional por la escalada del conflicto y el impacto humanitario de los ataques.




