Kabul/Islamabad, 26 feb (EFE).– Las fuerzas del Gobierno talibán y de Pakistán mantienen este jueves intensos combates nocturnos en varios puntos de su frontera de facto, tras el lanzamiento de una operación coordinada por Kabul a lo largo de la denominada Línea Durand.
El choque, que afecta ya a cinco sectores fronterizos, se produce cinco días después de una serie de incursiones aéreas de Pakistán y ha derivado en una batalla por el control de posiciones estratégicas que ambos bandos aseguran haber capturado.
Mientras los talibanes confirman el uso de unidades de élite para incursiones nocturnas, Islamabad ha respondido con una movilización militar de “castigo”, desplegando recursos en áreas clave como Chitral, Khyber o Nangarhar para repeler el avance afgano.
La versión de Kabul
El portavoz principal de los talibanes, Zabihullah Mujahid, informó de que sus fuerzas han capturado 15 puestos militares paquistaníes y han causado decenas de bajas.
“En Kunar, 40 soldados enemigos han muerto y los cuerpos de 13 de ellos han sido trasladados por los muyahidines”, afirmó Mujahid.
Según la administración afgana, sus tropas también han capturado a un número indeterminado de soldados paquistaníes vivos.
Para estas operaciones, Kabul asegura que ha empleado sus “unidades láser”, comandos dotados con tecnología de visión nocturna, además sostiene que estas fuerzas operan para localizar y destruir unidades móviles en las provincias afganas de Kunar y Nangarhar.
La respuesta de Islamabad
Por su parte, Pakistán confirmó la ofensiva pero aseguró haber repelido los ataques mediante una respuesta “inmediata y efectiva”.
Fuentes de seguridad en Islamabad informaron de que sus tropas operan con artillería en los sectores de Chitral, Khyber, Mohmand, Kurram y Bajaur para proteger su integridad territorial.
Según la versión paquistaní, sus ataques de precisión han destruido puestos de control afganos y han forzado la retirada de los combatientes talibanes, a quienes el Gobierno de Pakistán denomina “Khawarij”.
Las fuentes de seguridad paquistaníes confirmaron la destrucción de al menos dos puestos afganos en el sector de Bajaur en las últimas horas.
El origen de la crisis
Este enfrentamiento es el resultado de los bombardeos ejecutados por Pakistán la semana pasada, que causaron al menos 17 muertes.
Kabul denunció que las víctimas eran civiles, mientras que Islamabad defendió que se trataba de una operación contra un centenar de insurgentes del grupo Tehreek-e-Taliban Pakistan (TTP), que utiliza suelo afgano como base.
Pakistán vive un pico de violencia interna, con ataques armados en las zonas fronterizas con Afganistán que han ido en ascenso desde que los talibanes tomaron Kabul en agosto de 2021.
Islamabad acusa sistemáticamente al régimen afgano de dar refugio a grupos terroristas en su territorio, una acusación que los talibanes rechazan habitualmente mientras denuncian violaciones a su soberanía.
El conflicto tiene lugar a lo largo de la Línea Durand, la frontera de facto de 2,640 kilómetros que separa ambos países, y de confirmarse la toma de prisioneros y la recuperación de cadáveres, esta crisis sería el incidente más grave entre ambos vecinos desde el regreso de los fundamentalistas al poder hace cuatro años.
