Los casos de sífilis en recién nacidos alcanzaron un nuevo máximo en 2025 al registrarse 33 incidentes en el más reciente informe del Sistema de Vigilancia de Infecciones de Transmisión Sexual (ITS) del Departamento de Salud (DS). Frente a los 29 del año anterior, la cifra representa un aumento de 14 %. Entre 2015 y 2022, los casos solían oscilar entre cinco y diez anuales.
Según el doctor Miguel Valencia, investigador principal del Sistema de Vigilancia de Amenazas Emergentes y Reemergentes para Madres y Bebés (SET-NET, en inglés), esta cifra incluye bebés diagnosticados al nacer, así como abortos espontáneos y mortinatos asociados a la enfermedad.
La mayoría de los casos se concentran en el área metropolitana (17), seguida por las regiones de Bayamón (7), Caguas (4), Ponce (3) y Mayagüez (2).
El pediatra de desarrollo y conducta detalló que el año pasado también se identificaron 106 embarazadas con sífilis y se proyecta que este año la cifra ronde los 102 casos.
Este aumento sostenido desde 2023 motivó que el DS, a través de su División de Epidemiología e Investigación, implementara un sistema de vigilancia “activo” que identifica casos mediante visitas a hospitales, oficinas médicas y otros centros de salud, en lugar de esperar reportes institucionales, como ocurre con el sistema tradicional de ITS.
Además, el programa propone dar seguimiento al menor hasta los 3 años de edad para asegurar que no desarrolle complicaciones o síntomas durante ese período.
Con una asignación de $785,000 provenientes de una subvención de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, en inglés), dirigida a fortalecer la infraestructura, la fuerza laboral y los sistemas de información de salud pública, la meta de la vigilancia de sífilis congénita es “volver a bajar a lo que teníamos antes”, explicó el investigador en entrevista con Metro Puerto Rico, junto a la principal oficial de Epidemiología, Miriam Ramos Colón.
“La idea sería que el 90 % de estas 102 embarazadas reciban tratamiento oportuno y, entonces, reducir los casos a alrededor de diez”, añadió el líder del SET-NET, quien busca identificar los factores que contribuyen al aumento, como si las embarazadas se realizan la prueba, si tienen acceso a tratamiento así como otras interrogantes.
Nueve profesionales —epidemiólogos, especialistas en recopilación de datos, coordinadores de búsqueda de información, gestores de casos para asistir a embarazadas y técnicos de epidemiología— integran este sistema, que adapta el modelo de recopilación activa de información de los CDC.
Las primeras implementaciones de este tipo de monitoreo ocurrieron durante el brote de Zika entre 2015 y 2016. Posteriormente, se adaptó para dengue y COVID-19, lo que dio paso a la formación del SET-NET tanto a nivel federal como en el DS, adscrito a la División de Epidemiología.
Salud asegura inventario suficiente de penicilina para embarazadas
Ante una escasez en la manufactura del antibiótico penicilina G benzatínica, conocido como Bicilina L-A, que llevó al DS a reservarlo para embarazadas mediante la Orden Administrativa 626, la doctora Marisel Bosques Rosado, directora de la Sección de Prevención y Control de Enfermedades en Infecciones Transmisibles del DS, aseguró que hay 153 dosis inyectables disponibles para atender la población.
“En este momento, el Departamento de Salud tiene inventario de Bicilina para cumplir con la demanda actual en clínicas”, expresó en entrevista telefónica. Añadió que la compañía manufacturera Pfizer estima que la limitación en la producción se resolverá para el cuarto trimestre del año.
Por su parte, la epidemióloga del Estado afirmó que no han recibido “ninguna notificación ni queja” de pacientes sin acceso al tratamiento.
Según Ramos Colón, este tratamiento “no tiene sustituto terapéutico ni equivalente” para embarazadas, criterio con el que coincidió la infectóloga pediátrica Inés Esquilín Rivera. La especialista explicó que este antibiótico, a diferencia de otros medicamentos, previene que la bacteria atraviese la placenta y alcance al feto.
En caso de alergia a la penicilina, se trabaja en conjunto con un alergista para desensibilizar a la paciente y poder administrarle el antibiótico de forma segura.
Imperante realizarse la prueba de sífilis durante el embarazo
Toda embarazada debe hacerse la prueba de sífilis tanto en el primer como en el tercer trimestre, enfatizó Esquilín Rivera, quien calificó como alta la cifra de 33 casos en 2025.
Muchas veces, al mantenerse sexualmente activa durante el embarazo, la persona puede adquirir la infección sin saberlo, ya que suele ser asintomática.
La doctora también señaló que tendencias recientes como parir en el hogar o no realizar pruebas en el nursery dificultan conocer el estado de salud de la madre y del recién nacido, lo que puede contribuir al aumento de casos.
La manifestación más común en embarazadas son lesiones en el área genital, que pueden pasar desapercibidas porque no causan dolor. En otros casos, pueden desarrollarse erupciones en la piel o incluso síntomas del sistema nervioso central. También pueden presentarse fiebre, dolor de cabeza y malestar general, síntomas que pueden confundirse con otras condiciones.
Como parte del cuidado prenatal, si se diagnostica la infección, lo ideal es completar el tratamiento al menos cuatro semanas antes del nacimiento, subrayó la infectóloga.
En los recién nacidos, la sífilis puede provocar ceguera, agrandamiento del hígado, ictericia, erupciones cutáneas, alteraciones óseas, pulmonía o meningitis, entre otras complicaciones.
Según la especialista, el 40 % de los embarazos con sífilis puede resultar en abortos espontáneos.
Además, aumenta el riesgo de parto prematuro o muerte fetal. Si el bebé nace sin síntomas, se le pueden realizar pruebas de sangre o incluso una punción lumbar para descartar infección. De confirmarse, se administra tratamiento intravenoso.
Joaquín A. Rosado Lebrón cubre salud para Metro Puerto Rico a través del programa Report for America.
