La Oficina del Comisionado de Instituciones Financieras (OCIF) reaccionó este martes a la radicación de quiebra de The Phoenix Fund LLC bajo el Capítulo 11 del Código federal de Quiebras y sostuvo que el escenario era anticipado y no altera su proceso regulatorio.
En declaraciones escritas, la comisionada Mónica Rodríguez Villa indicó que la petición presentada el 23 de febrero ante el Tribunal de Quiebras de Estados Unidos no representa una sorpresa para la agencia, luego de que el pasado 18 de febrero la OCIF emitiera una Querella y Orden Enmendada de Cese y Desista, Liquidación de Fondo de Capital Privado y Designación Interina y Permanente de Síndico.
“La radicación de un recurso de quiebra constituye un derecho que Phoenix puede ejercer y, por lo tanto, acataremos plenamente los fallos e instrucciones que emita el Tribunal de Quiebras”, expresó la funcionaria.
Rodríguez Villa añadió que el proceso federal añade un nivel adicional de supervisión judicial, transparencia y participación de acreedores, al tiempo que aseguró que la OCIF continuará ejerciendo sus facultades regulatorias conforme a derecho.
La comisionada enfatizó que el enfoque principal de la agencia permanece inalterado: preservar los activos del fondo, proteger a las partes interesadas y evitar un mayor deterioro en el sector que regula.
La radicación bajo Capítulo 11 ocurre en un contexto en el que el fondo enfrenta múltiples reclamaciones judiciales, incluyendo una demanda presentada por la Corporación del Fondo del Seguro del Estado (CFSE) por cerca de $99.5 millones relacionados con préstamos otorgados en 2019 y 2021. En su expediente inicial de quiebra, la entidad reportó más de $400 millones en pasivos, lo que coloca el proceso bajo la atención de acreedores públicos y privados.
Con el caso ahora ante el tribunal federal, el proceso combina la supervisión regulatoria estatal con la jurisdicción del sistema de quiebras, lo que podría redefinir el curso de la liquidación y la eventual recuperación para los acreedores.
