El congresista estadounidense Andy Ogles solicitó una investigación legislativa sobre la transmisión del espectáculo de medio tiempo del Super Bowl LX encabezado por Bad Bunny, alegando preocupaciones sobre contenido explícito en horario estelar.
Horas después, el legislador fue más allá y utilizó la presentación para atacar públicamente la opción de la estadidad para Puerto Rico, un señalamiento que no figura en la comunicación oficial enviada al Congreso.
La misiva fue dirigida al Comité de Energía y Comercio de la Cámara federal y solicita que se evalúe si la NFL y NBCUniversal cumplieron con las normas federales relacionadas con la transmisión de contenido considerado indecente durante eventos de alta audiencia.
En el documento, el congresista plantea preocupaciones sobre:
- La transmisión de coreografías y letras que considera sexualmente explícitas.
- El uso de canciones en español sin una revisión o traducción adecuada.
- La posible falta de controles técnicos, como el retraso de transmisión (“delay”), para evitar contenido indebido.
En contraste, Ogles publicó un mensaje en la red social X en el que calificó el espectáculo como una “vergüenza” y afirmó que la presentación de Bad Bunny era “prueba concluyente” de que Puerto Rico no debería convertirse en estado.
Mientras la carta del congresista por Tennessee se enmarca en un reclamo regulatorio sobre estándares televisivos y responsabilidad de las cadenas, las expresiones en redes sociales introducen un argumento político e ideológico que no guarda relación directa con el proceso de investigación solicitado.
Congresista hispana critica el uso exclusivo del español en el show
De otra parte, la congresista republicana por Florida María Elvira Salazar cuestionó que el espectáculo de medio tiempo se presentara íntegramente en español y sin subtítulos, al considerar que el Super Bowl es un evento nacional dirigido mayoritariamente a una audiencia angloparlante.
Salazar sostuvo en la red social X que el Super Bowl es “el juego más grande del deporte más icónico de Estados Unidos” y un momento para “unir al país”, por lo que —a su juicio— no debería convertirse en un “multicultural fair”. Aunque reconoció que en ciudades como Miami se consume música en español, afirmó que en ese contexto se debe poner a “America First”.
La congresista añadió que la decisión de presentar un espectáculo completamente en español “no es inclusiva, sino exclusiva”, y lamentó que el debate público se haya centrado en la selección del show, en lugar de destacar las aportaciones de la comunidad hispana en Estados Unidos. “Una oportunidad muy grande perdida”, concluyó.
En Puerto Rico, la presentación de Bad Bunny también fue objeto de discusión en el hemiciclo senatorial.
