El presidente de la Cámara de Representantes de Puerto Rico, Carlos Johnny Méndez, reconoció que la reforma contributiva podría quedarse para una próxima sesión legislativa, ante la falta de información fiscal completa y la necesidad de evaluarla junto al presupuesto del próximo año fiscal.
Durante una entrevista radial (En Caliente con la Jovet, NotiUno 630), Méndez explicó que la premura inicial en el requerimiento de información al Ejecutivo respondía a la intención de aplicar los cambios al año contributivo 2025, pero que ese escenario cambió tras aprobarse la resolución conjunta que viabiliza un alivio contributivo para este ciclo.
El líder cameral indicó que, hasta el viernes pasado en la tarde, no tenía constancia de que el Departamento de Hacienda hubiese entregado la documentación fiscal solicitada para evaluar una reforma permanente.
El presupuesto como punto de partida
Méndez sostuvo que cualquier reducción permanente en las tasas contributivas debe evaluarse en conjunto con el presupuesto del próximo año fiscal, proceso que comenzará formalmente una vez la Junta de Supervisión Fiscal presente su prepropuesta presupuestaria.
El presidente cameral explicó que no es viable aprobar una reforma sin identificar previamente qué partidas presupuestarias se verían afectadas y cómo se sostendría el impacto fiscal estimado.
“No podemos aprobar una rebaja en las tasas contributivas sin que tuviésemos visibilidad de cuáles son las partidas presupuestarias que se van a afectar”, afirmó.
Según detalló, el impacto de una reforma contributiva permanente rondaría los $550 millones, por lo que la Cámara busca asegurarse de que existan ingresos recurrentes que permitan sostenerla y cumplir con los requisitos de la Ley PROMESA.
Aunque reiteró que su preferencia es aprobar la reforma antes de que concluya la actual sesión legislativa, Méndez no descartó que el tema se posponga si no se cuenta con el modelaje fiscal necesario.
“No lo descarto, pero no lo deseo”, dijo, al señalar que su meta sería trabajar la reforma en paralelo con el presupuesto y aprobar ambas medidas antes del 25 de junio, fecha límite para la aprobación de legislación.
El líder legislativo también rechazó la idea de establecer alivios contributivos anuales condicionados a sobrantes y a la autorización de la Junta Fiscal, al insistir en que la intención de la Cámara es lograr una rebaja permanente en las tasas.
Finalmente, reconoció que la incertidumbre sobre los fondos federales de salud que expiran en 2027, particularmente Medicaid, forma parte del análisis fiscal que debe considerarse antes de asumir compromisos contributivos a largo plazo.
“Esto no puede ser un salto al vacío”, concluyó.
